Luego de presentar un proyecto para modificar el estatuto de educación municipal vigente, el concejal Carlos Arroyo salió al cruce con el sindicato de Trabajadores municipales que plantearon que estas reformas “van en perjuicio del docente local”. Arroyó aseguró “que fue mal interpretado y no hay nada más lejos de mi intención que cambiar el estatuto por completo. Si hubiese conversado con el Sindicato habrían entendido perfectamente la propuesta”.
Como un gran desafío, el concejal y director de la Escuela de Educación Media Nº 2 apuesta la modificación del estatuto de educación municipal que rige desde 2006.
Con gran experiencia en la educación, y con conocimiento de causa, Arroyo impulsa este cambio para lograr un mayor aporte en la instrucción formación y enseñanza de los alumnos.
Tras la presentación el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) dispuso el estado de alerta y movilización permanente del sector educativo municipal planteando entre otros puntos que “las modificaciones van en perjuicio del docente municipal”.
Al respeto, Arroyo, como impulsor de la reforma convocó a una Jornada de Trabajo con citación de las entidades representativas.
“Es oportuno hacer un proyecto que se defina en un acta administrativa”, señaló. Arroyo explicó que el propósito está delineado en tres partes y completar algunos puntos. “Eliminar el requisito de edad es fundamental, porque el docente que más edad tiene es el más experimentado”, señaló. Y ejemplificó que “Si hoy Borges a sus 70 quisiera dar clases estaría privado de hacerlo por esta restricción”.
El funcionario municipal sorprendido por el “revuelo que ocasionó el proyecto”, aseguró que “fue mal interpretado y no hay nada más lejos de mi intención que cambiar el estatuto por completo”.
Al cruce con que “las modificaciones van en perjuicio del docente municipal”, el edil sostuvo “que por el contrario van en beneficio del cuerpo docente por su derecho laboral”. Asimismo, aclaró que él no habló con los dirigentes sindicales a pesar de su buena relación. “No pensé que se iba a generar tanto problema. Si hubiese conversado habrían entendido perfectamente la propuesta. Se asustaron pero no sé de qué”. Y agregó que “creo que hay un gran elemento que es la ignorancia o un miedo injustificado a la democracia, porque yo no impongo nada”.
En pos de contribuir al mejoramiento del sistema docente local, el Concejal recalcó que “solo quiere que sus derechos sean mejores reconocidos y que tengan mayores beneficios con una precibilidad jurídica”.
Consultado sobre la efectivización del proyecto, Arroyo contestó que “antes de aprobarlo puede que mis pares rechacen muchos de los puntos. La participación de la tercera edad puede ser cuestionada”.
El edil también señaló como materia de transformación la nacionalidad. “Cualquier habitante del suelo argentino puede trabajar, por lo que no se le puede imposibilitar por ser de otra procedencia”.
Mas adelante, como tema clave de innovación, el concejal del unibloque, “el Frente es Posible” resaltó la incorporación de la clase pasiva como auxiliares de los docentes en las aulas del nivel inicial. “Es un motivo de ocupación porque los abuelos tiene tiempo para dar cariño y enseñar”. Seguidamente, Arroyo aclaró que “un solo abuelo para cada sala del nivel inicial y por turno aportaría lectura de cuentos, y enseñanza de manualidades”.
Rescatando la utilidad de los mas grandes, los abuelos recibirían como aporte económico solo los viáticos descartando como requisito que sean docentes, “porque todos tiene algo para enseñar”.
De esta forma, el edil recalcó que “una de las fallas más grandes que sufren los chicos actualmente, es que no se les leen cuentos”. Motivando la cultivación de la mente para enriquecer la inteligencia, el docente, afirmó que “los chicos pierden la capacidad de expresarse y de razonar si no se los incentiva desde chiquitos con la lectura”.
Al finalizar, el funcionario puso de manifiesto que “vivimos en un mundo muy apurado, y los abuelos tiene mucho tiempo para dedicar…”

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