Ya se cumplió un año del día en el que el joven con piel de cristal pudo tener su elevador. Hoy su vida es distinta.
A un año de aquella inauguración, el ministro de Desarrollo Humano, Daniel Molina visitó por pedido del gobernador a la familia para conocer el estado de salud actual de Carlitos y el funcionamiento del elevador. “Nos sorprendió mucho su visita y probó el ascensor, porque hace un ruidito cuando sube y nos dijo que enviaría un técnico para realizar un mantenimiento completo para que siga funcionando correctamente”, contó la mujer.
Un ingeniero del ministerio, observó el elevador y de inmediato tomó nota sobre los arreglos que deben hacerse. “Además nos dijo que nos van a pintar el departamento y nos arreglarán algunos enchufes” añadió.

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