Aseguró que el resultado se debió a la claridad de las propuestas en una campaña con escasos ejes de discusión y que, en el fondo, enarbolaron un discurso del peronismo y del yrigoyenismo histórico.
En medio de ese proceso, el docente riocuartense Jorge Cardelli, que ocupó el tercer lugar en la lista de candidatos a diputados de Solanas, aseguró que la clave fue abrir la agenda de discusión y plantear temas como la depredación de recursos naturales, la preocupación por la pobreza y la indigencia, y la necesidad de contar con una petrolera estatal.
En diálogo con PUNTAL, el electo diputado nacional analizó lo que dejaron los comicios y el posicionamiento de Proyecto Sur a futuro.
¿Esperaban esta respuesta del electorado?
No esperábamos tanto. Esperábamos el 15%, pero depués los encuestadores comenzaron a decir que subíamos y pensamos que podíamos alcanzar el 18%. Eso lo empezamos a sentir en la calle, con gente que no creíamos que nos votaría y nos daba su apoyo. Por ejemplo, un indicador en Buenos Aires importante es el de los taxistas, que hablaban mucho de nuestra lista.
¿Por qué cree que la gente se volcó por Pino sobre el final?
Creo que nosotros hemos hecho un planteo bien definido sobre el país que queremos, incorporamos al debate ejes y un nivel que no existían, volvimos a hablar de recursos naturales, la necesidad de una petrolera estatal, de empresas públicas controladas por el pueblo, planteamos que la pobreza y el hambre son un tema central. Y que para impulsar un modelo de desarrollo hace falta una fuerte inversión y para eso se requiere la apropiación de la renta minera y petrolera que nos corresponde porque de última todos los argentinos somos propietarios del suelo y no es posible que unos pocos se beneficien con esto.
A partir de ahí hicimos una propuesta que no se da de un día para el otro, pero a partir de un marco ideológico, de un marco conceptual, nos permite ir peleando por estas cosas, como por ejemplo por un tren para todos, por la reconstrucción ferroviaria que permita llegar a todos los lugares del país o recuperar las empresas aeronáuticas como la de la provincia de Córdoba. Todo esto en una propuesta de desarrollo que es el que queremos expandir a lo largo y ancho del país.
¿Cómo se conformó finalmente el electorado de Pino?
Hay una realidad de que la Capital tiene un electorado con fuerte independencia de criterio, y en ese sentido muchos que votaron gobiernos de centroizquierda antes, cansados de que no les solucionen ningún problema, como el de (Aníbal) Ibarra, terminaron optando por (Gabriela) Michetti.
Esos supuestos gobiernos no resolvieron problemas educativos, de salud; la brecha con los sectores del norte de la capital es cada vez más creciente, la mitad de los jóvenes van a una escuela privada, y todo eso no lo resolvieron los gobiernos de centro-izquierda, que fueron gobiernos discursivos e inoperantes.
Entonces las propuestas nuestras creo que los han interpelado, igual que a muchos peronistas y radicales por los discursos históricamente peronistas o yrigoyenistas como la pelea por el petróleo, nada más que actualizados a estos tiempos. Por eso nosotros planteamos estatización pero con participación ciudadana en la conducción. Eso también ha interpelado a la juventud.
Le ganaron la pulseada progresista a Heller...
Claro. Lo que pasa es que Heller se presentaba con un discurso de centroizquierda, a su vez como representante del Gobierno y asustando con que se venía la derecha. Y eso fue muy pobre, porque además en la realidad se hicieron muy poquitas cosas y en los temas centrales menos.
Este es un país que sigue siendo dependiente y el corazón de la dependencia sigue estado en sus oligarquías terratenientes y ahora se agregan las oligarquías mineras y el capital extranjero que se siguen llevando la renta afuera del país de una manera asombrosa. Un país que no tiene capacidad para preservar su ahorro interno y que no puede reinvertir para desarrollarse. En esto los Kirchner reprodujeron el modelo de Menem y ni siquiera recuperó la vieja mística industrialista que supo tener el peronismo en los `50 y `60.
Mientras Pino hizo una gran elección en Capital, De Narváez ganaba en provincia, ¿estamos para el diván?
Puede ser. Sí y no. Uno tiene que aceptar que las realidades provinciales existen. Y está la realidad de la Ciudad de Buenos Aires, que tiene cierta particularidad. Además la provincia de Buenos Aires es históricamente peronista, atravesada por las contradicciones propias del peronismo.
Además el justicialismo se ha derechizado y al proceso de derechización kirchnerista le salió otra contraposición también de derecha. En ese sentido este proceso de derechización no es solamente De Narváez, a lo sumo es su expresión más brutal, pero ya venía un proceso previo. Por eso creo que son realidades distintas.
¿A los sectores progresistas los afectó el discurso de Kirchner de centroizquierda?
En la práctica eso quedó en la nada. Fíjese en los derechos humanos, el Gobierno se quedó estancado en el tema de desaparecidos y en el juicio y castigo a los culpables, que es muy bueno.
Pero hay otros derechos humanos que son gravísimos y que no ha hecho nada. El tema de los jóvenes en la cárcel, donde la edad promedio es de 22 o 23 años y viven hacinados; el problema de la trata en la ciudad, con más de 100 prostíbulos. El Gobierno tomó ciertos íconos del progresismo y después no fue consecuente con esto.
Cómo imaginan la carrera de 2011
"Nosotros vamos a estar con Pino, que no le quepan dudas. Pero hay cosas que no se terminan de saber. Creo que Cobos va estar, lo que es el socialismo de Santa Fe y la Coalición van a resolver una candidatura. Después habrá que ver qué pasa con el justicialismo, cómo resuelve esta situación, y si habrá uno o dos candidatos tal vez", señaló Cardelli mirando las presidenciales.

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