Carbón Blanco: La fiscalía solicitó una pena de 25 años para cada uno de los imputados

Los fiscales federales Carlos Amad y Federico Carniel solicitaron ayer que los cinco imputados de traficar más de una tonelada de cocaína, camuflada en carbón vegetal chaqueño, a Europa reciban, cada uno, una condena de 25 años de prisión. Los alegatos continuarán el 2 de septiembre con la exposición de los defensores oficiales.

Los cinco fueron acusados de ser coautores del delito de contrabando agravado por tratarse de una sustancia ilícita y por actuar varias personas. A la vez que solicitaron que paguen una multa de cuatro veces el valor de la carga, es decir cerca 160.000.000 de pesos.

 

A diferencia de la querella, AFIP-Aduana, los fiscales no solicitaron una pena por asociación ilícita pero incrementaron el tiempo de cárcel contra los imputados que tuvieron un rol secundario.

Otra diferencia notoria con la querella fue el pedido de iniciar otra causa contra más de 10 funcionarios aduaneros, que fueron acusados de ser cómplices de los cinco imputados.

En cambio, coincidieron a la hora de acusar al abogado Carlos Salvatore, alias Manuel Carrascosa, como cabeza de esta empresa criminal que comenzó a operar mucho tiempo antes de que se descubrieran los tres cargamentos contaminados.

Dominio del hecho

Para los fiscales todas las partes tenían dominio del hecho, es decir que todos fueron fundamentales para concretar el plan criminal: la exportación de droga a Europa. Y en tal sentido, tanto Amad como Carniel, resaltaron que el éxito de la operación dependía de que cada uno de los acusados cumpla con su parte.

“Se trata de un verdadero colectivo criminal. Todas las partes son necesarias”, explicó Amad cuando alegó contra los integrantes de la banda.

Y cómo consideraron que todos los imputados, es decir Salvatore, Patricio Gorosito, Carlos Pérez Parga, Héctor Roberto y Rubén Esquivel, eran coautores del contrabando agravado  solicitaron que cada uno reciba la misma pena: 25 años.

Las conexiones

Durante la jornada de ayer Amad fue el encargado de detallar los hechos que cometieron Pérez Parga, Roberto y Esquivel dado que la semana pasada Carniel se encargó de imputar a Salvatore y Gorosito.

En varias oportunidades Amad señaló que la cantidad de llamados entre los integrantes de la organización no fueron fruto de la casualidad sino que es una prueba clara de todos ellos formaban parte de una misma banda.

Para el fiscal, Héctor Roberto "cumplió una función de enlace y articulación entre sus consortes de causa, fue la bisagra comunicacional entre Salvatore y Gorosito".

Informó que “el propio Roberto dijo que fue enviado en distintas oportunidades por Gorosito a Buenos Aires para reunirse con Salvatore”.

Valoró, entre otras, dos pruebas concretas que lo vinculan como integrante de la organización: el dinero que trasladó para comprar carbón y las llamadas que realizó.  Algunas de ellas fueron "coincidentes con el recorrido de los camiones que transportaban los contenedores con carbón y cocaína hasta el Puerto de Buenos Aires".

“El celular también lo ubicó a Roberto en el Aeropuerto de Ezeiza el mismo día y a la misma hora del arribo del hijo de Gorosito, de Pérez Parga y de Rodríguez procedentes de España”, resaltó.

Sobre Pérez Parga destacó que era el espejo del fallecido Jorge Carlos Rodríguez, que en los papeles era el dueño de la empresa Carbón Vegetal del Litoral.

“Fue quien en todo momento acompañó a Rodríguez en el acopio y carga de los contenedores a través de los cuales se exportaba la cocaína. Su tarea consistió no sólo en lo concerniente al control de la planta de Quitilipi o al movimiento de dinero, sino también a las tratativas realizadas en el continente europeo con el objetivo de trasladar allí la mercadería", mencionó.

Para el fiscal uno de los elementos más sólidos que demuestran la participación de Pérez Parga es que recibió un giro de dinero por parte de uno de los miembros de la organización que fue condenado en Europa.

Los fiscales tampoco tuvieron contemplaciones para con Esquivel, el único imputado que es chaqueño. Cuando realizaron un allanamiento se encontró, en su casa, una pieza clave: la cédula de un auto que pertenecía a una empresa de Salvatore y que usaba Rodríguez.

Además era " junto a uno de los despachantes quien elegía las bolsas a controlar, lo que evidencia el conocimiento y la participación que le cupo en maniobras ilícitas cuyo objetivo no era otro que el contrabando de estupefacientes".

La ruta de la droga

Para Amad y Carniel la droga se cargó en Quitilipi y de allí viajó hasta el puerto de Buenos Aires en contenedores que luego fueron embarcados con destino a Portugal, lugar que fue elegido para ingresar la cocaína a Europa.

Sin embargo, ayer Amad debió admitir que durante la investigación no pudieron probar cómo llegó la droga hasta la planta de Quitilipi pero para él está demostrado que la cocaína se cargó en el Chaco.

Al decir esta afirmación trató de anticiparse a uno de los planteos de la defensa: dado que no se sabe cómo llegó la droga a la planta de carbón vegetal no se puede establecer que la misma fue cargada en el Chaco.

Finalmente Amad reiteró que está ampliamente demostrado que en el Chaco se cargaron los tres contenedores con droga y que los acusados formaron parte de la banda que intentó exportarla a Europa.

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