La Caravana del Consuelo, símbolo del otro México

La Caravana del Consuelo, símbolo del otro México
Encabezada por el poeta Javier Sicilia, recorre el país para pedir que se detengan los asesinatos
MONTERREY.- Apenas son las 10 y la mañana se transforma en una maraña de autos y bocinazos. Más allá del típico exceso de tráfico que sufre la ciudad más industrializada de México, la principal de esas razones para ese desorden es un fenómeno muy distinto: la denominada Caravana del Consuelo.

Luego de perder a su hijo en un homicidio múltiple orquestado por sicarios del cartel del Pacífico Sur a fines de marzo, el escritor Javier Sicilia comenzó una escalada de acusaciones contra el gobierno nacional que lo posicionó en el centro de la opinión pública nacional.

Escasa de referentes populares, la sociedad mexicana se volcó a las calles para protestar por la ola de violencia que ya causó 40.000 muertos en los últimos seis años y que tiene a gran parte del país desgarrada por peleas territoriales entre organizaciones de narcotraficantes.

Ese fue el embrión de la caravana, que se transformó en un auténtico fenómeno popular en este país desgarrado por la violencia. Con 12 provincias y 3000 kilómetros de caminos por recorrer, Sicilia y decenas de familias iniciaron la que ellos bautizaron la "ruta del dolor".

Trece ómnibus y 20 autos partieron desde Cuernavaca, en el centro del país, y su destino final será Ciudad Juárez, fronteriza con los Estados Unidos y máximo símbolo de las graves consecuencias que la guerra del narco ocasiona en la población civil.

También en Monterrey -donde la marcha alcanzó la mitad de su recorrido- se hace sentir el impacto del conflicto. Más de 600 personas ejecutadas en la primera mitad del año demuestran el desgobierno que reina aquí, en la que alguna vez fue conocida como la ciudad más segura de México.

Luego de siete escalas y conociendo ese presente, la protesta popular desembarcó con los flamantes pero cansados rostros del Movimiento Nacional por la Paz.

Retrasos y desorganización decantaron en una extenuante marcha que finalizó entrada la madrugada y que cientos de jóvenes sintieron como propia al manifestarse con una rabia inusitada frente a los edificios de las fuerzas de seguridad estatales.

"Espero que Nuevo León inicie la construcción de una conciencia ciudadana importante para impulsar reformas y así lograr que la autoridad se comprometa a atender los casos de justicia", dijo Sicilia luego de reunirse con las autoridades. "Hay mucha gente que queremos que rompa su miedo", enfatizó en repetidas ocasiones.

"¿Miedo? ¿Cómo quiere que lo venzamos con todo lo que está ocurriendo?", se pregunta una señora mientras dialoga con La Nacion.

Hace una hora que observa la caravana y tanto calor la hace resoplar como si fuese a desmayarse. Sus palabras son una muestra cabal de la disconformidad ciudadana por una coyuntura de difícil solución.

"A ese señor [por Sicilia] lo respeto, pero aquí se ha vuelto imposible vivir. Y sí, qué quiere que le diga, ojalá las cosas cambien, pero todos sabemos que este país está tan corrupto que difícilmente la situación mejore. ¿No me cree? ¿Por qué no se fija lo que acaba de pasar 30 cuadras hacia el Sur?", reclama.

Fue una alusión a uno de los varios hechos luctuosos que tapaban con sangre el optimismo que se evidenciaba sobre todo cuando la marcha salió hace unos días de la Ciudad de México. "Dos hombres fueron colgados del puente de revolución y otro fue acribillado por intentar escapar", publicaban los sitios de Internet de los diarios locales apenas a las 10.25. Minutos después titulaban: "Ejecutan a cuatro en lavadero de autos" y "Asesinan a joven y secuestran a otro frente a estación de policía".

Puntos calientes

Con Sicilia y sus 400 seguidores avanzando hacia la próxima escala, las interrogantes aumentan frente a una guerra que cosecha muertos de forma exponencial.

El próximo destino de la marcha es Torreón y el panorama tampoco es agradable. Hace dos días un comando armado masacró a 11 pacientes de un centro de rehabilitación para las drogas y el alcohol. Se trató de otra manifestación de la recurrente rivalidad entre Los Zetas y el Cartel del Golfo, los dos grupos narcos que dominan la zona y que son responsables de la mayoría de los delitos cometidos en el nordeste mexicano.

Del otro lado, el gobierno federal espera y parece atento a cualquier paso en falso. El presidente Felipe Calderón ya recibió de parte de Sicilia un documento con medidas distribuidas en seis puntos que sintetizan el cambio urgente que se debería aplicar a la estrategia en la lucha contra el narcotráfico. Con las cartas políticas sobre la mesa, la capacidad de maniobra del Ejecutivo mexicano se definirá el próximo 10 de junio, día en el que Sicilia concluirá su marcha en Ciudad Juárez.

"Termina la caravana y nos reuniremos con las comisiones del Congreso, pero a puertas abiertas, porque no tenemos nada que ocultar y debe haber una clara participación de las familias involucradas", concluyó Sicilia.

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