Mientras el presidente Nicolás Maduro anunciaba nuevos cerrojos a la economía venezolana, su principal adversario, Henrique Capriles, se reunió con el papa Francisco en el Vaticano, y le solicitó su mediación para promover un diálogo que lleve a la reconciliación política.
"Le manifesté a Su Santidad nuestra preocupación por el clima de confrontación que alimenta el gobierno, de amenazas y chantajes. Ésa no es la tarea de un gobierno democrático, es un régimen", agregó el líder de la Unidad Democrática sobre el encuentro , que duró 20 minutos.
El Vaticano confirmó la reunión del Papa y Capriles, pero no dio detalles por ser de carácter privado. Desde que fue elegido, en marzo pasado, Francisco recibió a numerosos dirigentes políticos latinoamericanos. Además, acaba de nombrar secretario de Estado, es decir, su mano derecha y número dos del Vaticano, a quien hasta hace pocos meses se desempeñaba como nuncio en Venezuela, Pietro Parolin.
La noticia de la visita no fue bien recibida por el gobierno venezolano. Capriles "sigue en la onda loca de tratar de desestabilizar el país, añorando un estallido social y un golpe militar", escribió Maduro en el diario Vea, de tendencia oficialista.



Comentá la nota