Al inaugurar ayer el hospital de Pampa del Infierno, el gobernador Jorge Capitanich se refirió a la situación de alerta del sistema sanitario y señaló que “el dengue no tiene color político”, por lo que “es una responsabilidad de todos, gobernador, ministros, subsecretarios, intendentes, concejales, pero también habitantes de cada una de las localidades trabajar todos juntos para prevenirlo”.
El gobernador planteó que “nadie políticamente es responsable del dengue. Todos tenemos que colaborar para resolver un problema”.
Luego atendió el pedido del intendente local, que dijo que pretendía llevar a cabo un operativo de fumigación en las escuelas a partir del lunes y se encontraba con la negativa de autoridades educativas que no querían suspender las clases. “No podemos esperar hasta el lunes, martes ni miércoles para hacer fumigación en las escuelas”, sostuvo Capitanich, y en el momento dispuso la transferencia de recursos adicionales al municipio para que en horas extras los obreros fumigaran a partir de la misma tarde del sábado los establecimientos. “No podemos demorar ninguna decisión”, insistió.

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