El gobernador, Jorge Capitanich habilitó anoche cuadras de pavimento, entregó 20 viviendas, un patrullero y una ambulancia. La inauguración del nuevo hospital fue postergada ya que el mal clima impidió la llegada a la Provincia de autoridades de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
En la oportunidad, anunció el inicio entre febrero y marzo de las obras de pavimentación de la avenida Juan Manuel de Rosas y otras 20 cuadras que se ejecutarán a través de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Sumando todos los programas y las distintas fuentes de financiamiento, Villa Berthet contará con más de cien nuevas cuadras de pavimento urbano.
“Es un orgullo, como chaqueño, haber hecho tanto en tan poco tiempo producto de un gran apoyo nacional”, valoró el primer mandatario chaqueño. Por eso habló de la reparación histórica que luego de siglos beneficia hoy a la Provincia , mediante el desembolso global de 8.500 millones de pesos en cuatro años para las distintas grandes obras ejecutadas y en proceso de ejecución. “Todo eso significa una mirada especial y mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo”, enfatizó.
Las nuevas unidades habitacionales entregadas anoche en Villa Berthet fueron ejecutadas con una combinación de fondos nacionales, provinciales y municipales. “Serán nuevas viviendas para muchos berthenses que podrán tener una casa de alta calidad”, ponderó Capitanich. Asimismo, recordó la ejecución de otras 108 viviendas que construye la Fundación Madres de Plaza de Mayo en la localidad, a través del programa Misión Sueños Compartidos.
En tanto, en toda la Provincia y mediante el programa de la Fundación , están en ejecución más de 1.700 viviendas. “Esto implica eliminar prácticamente el déficit habitacional que tienen muchas localidades”, aseguró el gobernador. Así también subrayó que en las obras de la institución trabajan unos 1.200 trabajadores, que cobran salarios de convenio y que son previamente capacitados en los métodos de construcción.
LAS MADRES MERECEN ESTAR
Luego de habilitar el pavimento urbano, el gobernador recorrió el nuevo hospital ejecutado por el Gobierno junto a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, cuya inauguración fue postergada ya que las malas condiciones climáticas impidieron la llegada a la Provincia de Ebe de Bonafini y Sergio Schoklender, presidenta y apoderado legal de la institución, además del subsecretario de Obras Públicas de la Nación , Abel Fatala.
“Le hemos solicitado especialmente al pueblo de Villa Berthet reprogramar la inauguración por un expreso pedido de Ebe de Bonafini y Sergio Schoklender, quienes por el mal tiempo no pudieron llegar”, explicó el gobernador. “Vamos a reprogramar la inauguración porque ellos se merecen estar”, agregó, para luego agradecer a las autoridades de la fundación por la fuerte apuesta en el Chaco.
Enseguida, mientras recorría las modernas instalaciones, destacó la calidad de las obras y expresó el “orgullo” por la excelencia del nosocomio. A la vez, aseguró que se realizarán las gestiones necesarias para que comience a atender antes de la inauguración formal.
Junto a Capitanich, participaron de las actividades el ministro de Salud Pública, Francisco Baquero, y su par de Santiago del Estero, Luis Martínez; el coordinador de la Unidad Ejecutora de Programas Especiales, Jorge Franco; los diputados Ricardo Sánchez y Oscar Raffín; Gregorio Cáceres, representante en el Chaco de la Fundación Madres de Plaza de Mayo; y el intendente Atlanto Honcheruk.
“SE TERMINÓ EL CHACO DE LA EXCLUSION ”
Luego de repasar las metas en materia de indicadores sociales, entre los que hizo foco en la reducción a un dígito de la mortalidad infantil, Capitanich enfatizó: “Queremos demostrar a la Argentina y al mundo que se terminó el Chaco de la exclusión, de la resignación y del posibilismo. Hemos inaugurado una nueva etapa como potencia agroaliementaria, siderúrgica y energética, que genera industrias, promueve empleos y garantiza inclusión social”.
Por último, valoró la justicia social de medidas como la Asignación Universal por Hijo y las pensiones no constributivas, que benefician a unos 230.000 chaqueños. “Eso le cambia la vida a la gente. Antes tenían que ir al empleo informal y a la changa para comer. Pero cuando tienen un ingreso digno social garantizado puede alimentar a su familia y con las changas pueden comenzar a construir viviendas y terminar con las viviendas-rancho, la indignidad de muchos años de exclusión y pobreza”, concluyó






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