El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, reconoció hoy que la producción agrícola en su provincia cayó este año a "menos de la mitad" de lo registrado en la campaña 2007-2008, como consecuencia de la sequía y el granizo.
En ese contexto, el gobierno chaqueño declaró la semana pasada la emergencia agropecuaria para todos los departamentos provinciales, por 180 días, con posibilidad de prórroga, entre el 16 de marzo y el 11 de septiembre de este año.
Según detalló Capitanich, la provincia tiene ‘bajo el nivel de superficie plantada de trigo en forma regular‘, ya que en la campaña 2008-2009 sólo pudo alcanzar las 10 mil, contra las 40 mil registradas en 2007-2008.
En cuanto al girasol, la temporada 2007/2008 el Chaco llegó a las 315 mil hectáreas sembradas y en la actual logró sólo 142 mil, según las declaraciones radiales del gobernador.
El mandatario provincial señaló a la sequía actual y a las reiteradas caídas de granizo de los últimos meses como las causas principales del ‘desastre agrícola‘ que se registra en la provincia.
Ya los decretos 2024/08, 2444/08 y 3552/08 de emergencia -que contemplan a todos los productores afectados- señalaban que ‘las pérdidas de la producción y calidad superan el 50 por ciento debido a la intensa sequía producida por la escasez de lluvias durante 2008 y que todavía persiste‘. NA

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