Capitanich acudirá a la convocatoria de Cristina con la idea de no tocar el actual reparto fiscal

Cristina Fernández de Kirchner reunirá hoy a todos los gobernadores peronistas, con la idea de obtener de ellos el apoyo necesario para frenar en el Congreso las intenciones de la oposición de afectar las disponibilidades de caja de la Nación mediante una afectación del Impuesto al Cheque, al que los legisladores anti K quieren volver coparticipable. Jorge Capitanich, en ese encuentro, piensa respaldar la idea de no modificar el actual reparto fiscal entre el Estado central y las provincias.
La postura del gobernador chaqueño se basa en el hecho de que si bien un cambio de esa naturaleza en los ingresos por el gravamen a las transacciones con cheques agregaría fondos al Tesoro provincial, por otro lado seguramente retraería las posibilidades de reprogramar vencimientos de deuda pública mediante la ayuda nacional.

Sábana corta

Si la oposición concreta la reforma del impuesto al cheque, la Nación perderá ingresos anuales por unos 10.000 millones de pesos, y el gobierno kirchnerista ya hizo saber de distintos modos que, en ese caso, se verá obligado a reducir sustancialmente el financiamiento que cada año destina reprogramar parte de los vencimientos de deuda de las provincias.En el caso del Chaco, uno de los distritos más endeudados, perder esa asistencia federal significaría tener que asumir una mochila de compromisos que no se llegaría a equilibrar con los ingresos que aportaría la nueva forma de distribución del impuesto al cheque.La Nación, además, sugirió, en caso de necesitarla, una revisión integral del sistema de coparticipación federal, un terreno en el que la provincia tiene mucho para perder, ya que el Chaco ocupa un privilegiado cuarto lugar en el reparto secundario de la recaudación coparticipable. Sólo Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe superan el índice chaqueño.

Movida riesgosa

La lectura de Capitanich, en el escenario actual, es que aceptar que la oposición cambie ahora las reglas de juego sería entrar a una apuesta de alto riesgo, de la que el Chaco podría salir con una situación de fuerte desfinanciamiento. Hay que tener en cuenta que en el primer trimestre el Chaco ya sufrió descuentos de coparticipación en origen (es decir, antes de que se giren a la provincia) por unos 180 millones de pesos, a raíz de los vencimientos de deuda.

Hasta ahora, el bache pudo ser cubierto con anticipos enviados por el Ministerio de Economía de la Nación, pero lo que el Chaco quiere es asegurar las cosas y firmar de una vez el Programa de Asistencia Financiera (PAF) que determinará qué porción de los vencimientos será resuelta por la Nación y qué parte deberá ser afrontada por la provincia.

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