Capitales del vino apuestan a un geriátrico con U$S 1,5 millón

Capitales del vino apuestan a un geriátrico con U$S 1,5 millón
La conocida bodeguera Susana Balbo dio un giro a sus inversiones e inaugurará un centro de alto nivel para adultos ubicado en Godoy Cruz.
Capitales del vino apuestan a un geriátrico con U$S 1,5 millón Miguel Ángel Flores - mflores@losandes.com.ar

De la industria vitivinícola a la de la salud, sin escalas. En un intento por diversificar inversiones aunque con un fuerte contenido de vocación de servicio, así es el paso que acaba de dar la empresaria vitivinícola Susana Balbo, dueña de la bodega Dominio del Plata, al encarar la apertura de un centro geriátrico de alto nivel de equipamiento, que ocupa 1.200 metros cuadrados en Godoy Cruz y para el que realizó una millonaria inversión.

El denominado Apart Awki (abuelo, en lengua quechua) se ubica a metros de Palmares Open Mall y tiene una capacidad para 44 camas, con una distribución en habitaciones dobles y, como su nombre lo indica, similar al de un apart hotel. La misma Susana Balbo lo describe como "un hogar de ancianos que premia el cariño que dieron en su vida, un nuevo emprendimiento que he realizado con dedicación".

El esfuerzo involucró una inversión de $ 1,5 millón, distribuidos en acondicionar el edificio y dotarlo de tecnología. Es que las habitaciones ya cuentan con circuito cerrado de TV, además de servicio wi-fi y computadoras para permitir la comunicación de los residentes con sus familiares vía Skype. En cuanto a opciones, ofrece la posibilidad de contratar un servicio de membresía con o sin alojamiento, alimentación, higiene, actividades físicas, recreativas y sociales, con atención médica y psicológica incluidas.

Tras analizar el nivel de la oferta de residencias geriátricas en la provincia, según Paula Solanes, responsable del centro, "surgió la necesidad de tener en Mendoza un lugar exclusivo de residencia permanente o solamente diurna, donde nuestros mayores sientan la contención y el cariño que se merecen. Entendemos el envejecimiento como un proceso dinámico, continuo, irreversible y universal, no como una enfermedad".

Bajo ese criterio, según está previsto, trabajará un equipo multidisciplinario de hasta 35 profesionales que, además de las encargadas de la atención personal de los residentes, integran terapistas, psicólogos, médicos clínicos, gerontólogos y kinesiólogos.

Pero la propuesta promete distintas particularidades para asegurar un mayor confort, que van desde "chiches" tecnológicos (los sensores para ropa de cama asoman como una novedad absoluta) hasta la posibilidad de acceder a una cocina que, bajo la supervisión de un chef profesional, elaborará dietas para diabéticos, hipertensos y saludables en general. Allí donde también la "gente grande", tal como reza el lema de la institución, podrá arremangarse y cocinar sus especialidades.

El vino, un mimo más

La pregunta ineludible es ¿qué puede movilizar a alguien que por trayectoria es referente en lo suyo -en este caso la vitivinicultura- o a incursionar en un rubro que le es casi desconocido? Asociar la respuesta con alguna vivencia cercana, algo que la empresaria no niega.

"Me tocó vivirlo de cerca con mi suegra"- admite Balbo-. "Nuestros adultos no se merecen pasar el tiempo sentados en una silla junto a la pared. De ahí que mi idea fuera buscar una forma de premiarlos con una especie de hotel de categoría y de evaluar con tests psicotécnicos el carácter de quienes los acompañen para asegurarnos de que haya empatía y no malos tratos".

"Muchos, después de toda una vida de trabajo, se quedan sin opciones para poder descansar y ser bien atendidos", explica antes de hablar del acento puesto en diversas actividades, como las manuales (cerámica, juguetes) teatro, musicoterapia, ciclos de cine-debate y, si la salud lo permite, ejercicios físicos regulares.

"Además de actividades para entretenerse, buenos vinos no les van a faltar", bromea la dueña de Dominio del Plata, cuyos productos complementarán el menú cotidiano. Un puente entre su nuevo proyecto y su actividad de toda la vida, la vitivinicultura, que la llevó no sólo a ser la primera mujer en obtener la licenciatura en enología sino también a asumir la conducción de un establecimiento propio en Agrelo.

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