En estos centros urbanos se registraron las mayores variaciones en lo que va del año, según el índice de precios al consumidor que habitualmente mide una consultora privada a falta de datos oficiales de Mendoza.
El dato no necesariamente muestra que en los mencionados departamentos es más caro el costo de vida sino que, al menos entre enero y abril de 2014, los precios se han incrementado en un porcentaje mayor al índice general medido durante ese período.
Así, mientras el IPC de la consultora mencionada acumula una suba en lo que va del año de 15,39%; en la ciudad de Mendoza los aumentos registrados en el mismo lapso sumaron 21,22%, en San Rafael 18,32% y -pisándole los talones- Godoy Cruz con 18,26%.
En el ranking, y también por encima del nivel general, siguen San Martín (17,03%) y Guaymallén (16,54%). En tanto, Luján de Cuyo y Las Heras también están entre los que más subieron del total de departamentos pero registraron aumentos algo inferiores al nivel general: 14,02% y 13,88%, respectivamente.
El director de Evaluecon, José Vargas, explicó que los sitios mencionados son los que mayor variación tuvieron en lo que va del año y que, aunque se destaca el pico registrado en la capital de Mendoza, el resto de las diferencias son relativamente pequeñas por lo que cualquiera podría haberse ubicado en segundo, tercero o cuarto lugar.
El economista agregó que es raro que quienes sumen mayores aumentos o aparezcan como los más caros sean los departamentos más chicos o más pobres como Santa Rosa o Junín. Esto, a pesar de que en los centros urbanos las facilidades de logística deberían abaratar los costos en lugar de encarecerlos.
“Es probable que algunos productos estén más caros en los distritos más alejados porque la oferta es menor y es más costoso llevarlos hasta allí. No obstante, las variaciones que se registran son menores, se producen más lentamente”, detalló Vargas quien agregó que las diferencias no sólo tienen que ver con el patrón de consumo de cada región sino, en especial, con la mayor demanda en los centros urbanos.
Del mismo modo, y después de aclarar que los índices de precios son sólo guías sobre lo que sucede con el valor de los productos, el economista Daniel Garro de Estudio Valor comentó que la tasa de inflación en general es mayor en Buenos Aires que en el interior debido a que el nivel de ingresos suele ser superior en las grandes ciudades.
“Lo mismo pasa dentro de una provincia. Un plomero, por igual trabajo en un pueblo, cobra menos que si esa misma tarea se hiciera en una gran ciudad”, ejemplificó el profesional.
Incluso, el mayor consumo y demanda que se da -por caso- en la ciudad de Mendoza en donde el IPC creció 21% en cuatro meses, no sólo se debe a la densidad de población ya que, por caso, Guaymallén es más populoso.
La razón es que muchas personas que viven en otros departamentos de la zona metropolitana como Maipú, Godoy Cruz o Las Heras por mencionar algunos, hacen las compras en los negocios ubicados en la ciudad. Algo similar sucede en San Rafael, el principal centro urbano del sur mendocino.
Para Garro, esta presión de la demanda y el hecho de que los costos suban más en las urbes que en los pueblos no se se debe a una especie de “avivada” de los empresarios que, al tener más clientes entre los que repartir su torta, suben los precios.
“La inflación se da porque hay una fuerte distorsión de valores relativos por lo que las empresas no saben a qué costo deberán fabricar o reponer sus productos. Como es difícil hacer el cálculo económico, muchas veces se coloca un valor mayor para no equivocarse porque, si sucede, se corre el riesgo de terminar mal”, comentó el economista quien culpa de la inflación al excesivo gasto público y la consiguiente emisión monetaria del Gobierno nacional.
Comentá la nota