El tránsito denso y pesado se ha convertido en una constante de nuestra ciudad, en donde los semáforos, al parecer, ya no son lo suficientemente efectivos para ordenar la masiva circulación de vehículos en la capital jujeña. Es que por estos días es cotidiano ver inmensos embotellamientos en donde prevalece la “ley del más grande”.
La avenida Canónigo Gorriti a partir del cruce con calle Belgrano hasta la rotonda del puente San Martín; avenida Italia desde su inicio hasta la multitrocha de avenida General Savio, el puente Gorriti en dirección a República de Siria, el puente La Madrid continuando por calle Junín, y toda la extensión de avenida Senador Pérez, son algunos de los sectores críticos de esta ciudad. Ahí cotidianamente se producen largas colas de vehículos, en donde la tensión y la irritabilidad juega un rol primordial.
La situación se ve agravada aún más por los constantes cortes, no sólo los producidos por manifestaciones, sino que por cualquier tipo de expresión social o acto público, en los que se termina utilizando las calles céntricas -principalmente- para su realización, y por consiguiente afecta de manera directa al tránsito.
Lo cierto es que por la ansiedad de “llegar a casa”, los conductores y choferes al momento de estar en un embotellamiento, poco les interesan los colores y cambio de luces del semáforo y menos la integridad de los peatones, que tienen que adivinar cuando cruzar la calle y salir ilesos en el intento. En repetidas ocasiones las unidades de transporte urbano quedan atravesadas en medio de la senda peatonal sin dejar el espacio necesario para el cruce de peatones.
Si bien los embotellamientos, insultos e incluso agresiones físicas por inconvenientes en el tránsito son cosas de todos los días, llama la atención la ausencia de efectivos de la Dirección de Tránsito y Transporte de la Municipalidad organizando el avance de vehículos en puntos álgidos de la ciudad.
A pesar de que el Municipio informó que se están tomando medidas para subsanar esta situación en el futuro, con la construcción de puentes que atravesarán el río Xibi-Xibi y río Grande, hoy la presencia de los llamados “zorros grises” para remediar los embotellamientos es nula. Algunos aducen se debe a que los embotellamientos se producen “fuera del horario de trabajo”.
Comentá la nota