Es el resultado de la comparación entre los datos del 2008 y los del año completo anterior.
Para bajar esa tasa, el Centro de Chagas sale a fumigar dándole prioridad a las zonas más conflictivas. "El departamento donde más casos tenemos es Rawson", dijo el director de la institución, Rubén Carrizo Páez. Le siguen, en orden decreciente, Angaco, 25 de Mayo, Capital, Pocito, Sarmiento, 9 de Julio y Chimbas.
Para monitorear los casos, cada lugar visitado (y que dio positivo en Chagas) es registrado en una base de datos y marcado con rojo en el mapa satelital cargado en las computadores de la institución. Este registro comprende también la categorización de las casas en Tipo A (del IPV o construcción mejor), Tipo B (adobe y mixtas) y C (rancho).
En cuanto a las personas, la presencia del parásito del chagas en la sangre puede manifestarse como un chagas agudo, que es cuando la persona ha sido picada por una vinchuca infectada y el parásito ya está presente en la sangre. En esta fase, la persona tiene síntomas como fiebre, decaimiento, dolor de cabeza, hinchazón de alguno de los ojos y una picadura que no duele pero que se nota por su dureza. "Casos de estos no se han detectado en la provincia desde el 2005", informó el director del dentro, Rubén Carrizo Páez.
La otra fase es la indeterminada. En este caso no se presentan síntomas y puede durar años. Sólo se detecta cuando la persona se somete a algún análisis de sangre. Y la tercera es la crónica, que es cuando la persona contrae la enfermedad. El principal órgano afectado es el corazón. En los dos primeros casos (a diferencia del último), la persona no está enferma sino infectada con la bacteria y puede curarse.
Hoy, a 100 años del descubrimiento del chagas, este instituto estatal es pionero en la lucha contra el chagas urbano, en el monitoreo computarizado de las zonas problemáticas, en el tratamiento integral del chagas y en la inserción del tema en las escuelas mediante programas.
Para la desinsectación de espacios urbanos hay un equipo de calle de 47 nuevos inspectores de la Nación, que estuvieron 3 meses en entrenamiento, a los que se suman los 12 que ya había en la provincia. Estas personas inspeccionan edificios abandonados, tanques de agua, techos, palomares, cementerios, terrazas y hasta instalaciones eléctricas. Mientras tanto, en el laboratorio y extrayendo las muestras, hay 6 personas más que, además, hacen a diario las extracciones de sangre a todas las mujeres que ingresan a las maternidades públicas y que atienden las consultas generales.
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