Realizaba tareas de conducción y al mismo tiempo atendía pacientes. Volverá a trabajar como médico generalista en el mismo lugar.
La decisión estuvo motivada por las bajas durante el año de dos colegas que lo obligaron a trabajar de lleno en la atención de pacientes e incluso a cubrir guardias activas, lo que le generó una recarga y posterior desgaste que derivó en su renuncia.
Al respecto, el jefe de la Zona Metropolitana, Horacio Ciavatti, dijo a este medio que las autoridades buscan a una persona que cubra esa vacante teniendo en cuenta la responsabilidad del cargo.
“Planteé que con este sistema que venía llevando no era ni un buen médico ni un buen director porque no podía estar al cien por ciento en los dos lugares. Por una cuestión ética tenía que tomar la decisión”, dijo Pildain a La Mañana.
El médico añadió que como director de un hospital de complejidad III podía destinar la mitad de su tiempo a la parte asistencial y el resto a sus tareas de conducción.
Sin embargo, por la coyuntura y la carencia en el plantel estable de médicos optó por dedicarse de lleno a la atención de pacientes. “Elegí quedarme como médico porque sinceramente me siento más cómodo en la parte asistencial que en lo direccional porque creo que lo hago mejor”, expresó Pildain.
Y continuó: “Además, un cargo de conducción es muy poco atractivo por el salario que se ofrece en relación con la responsabilidad”.
Señaló que tuvo ofertas para desempeñarse en la Subsecretaría de Salud y varios centros de salud de Neuquén pero que eligió quedarse en Senillosa por la “excelencia del recurso humano” y por el cariño que le dio la gente desde que llegó de La Pampa hace siete años.
Plantel reducido
En el hospital de Senillosa, durante 2013 renunciaron dos generalistas y el plantel se redujo a cuatro médicos (incluyendo al ex director) cuando el ideal sería de ocho. Esta reducción hizo repensar la forma de trabajo del equipo que resolvió quitar parte de la atención por consultorio para cubrir las guardias activas durante toda la semana.
“Estamos con un consultorio a la mañana y otro a la tarde donde se le da prioridad a recién nacidos sanos, embarazadas y algunos pacientes de riesgos”, manifestó Pildain.
Esa situación termina por recargar a la guardia que, preparada para urgencias, termina atendiendo a los pacientes que antes lo hacían por consultorio. “Hay que educar al usuario para que entienda que la guardia es para urgencia, pero no tenemos la autoridad moral para decirles que no vengan porque no le podemos brindar otra alternativa”, concluyó el ex director.
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