Ayer a la madrugada autores ignorados rompieron el blíndex de Sanitek (Balcarce y San Luis) y se llevaron la caja registradora.
Quedó en evidencia que no estaba en los planes de los cacos demorarse demasiado en el robo. Fue así que los malvivientes arrancaron de un mueble la caja registradora, con la que huyeron del lugar.
Más tarde, y no muy lejos del comercio, la caja fue hallada tirada sin dinero alguno en su interior.
Ante la consulta de este diario, empleados del negocio manifestaron que los titulares de la firma no tenían intenciones de hacer declaraciones.
* En tanto durante el fin de semana, más precisamente la noche del sábado, un joven fue baleado cuando un delincuente lo asaltó al llegar a su domicilio.
Todo comenzó poco antes de las 21, cuando Eduardo Augusto Osorio (33) regresaba a su domicilio de Las Heras al 3800, luego de cumplir con otra agotadora jornada al frente de una agencia de quiniela.
El nombrado estaba estacionando su motocicleta frente a la casa cuando, de repente, apareció en escena un sujeto el que venía caminando presuroso a su encuentro.
“¡Dame la guita!”, gritó el malviviente dejando en claro de qué se trataba el asunto.
La víctima comenzó a correr y el ladrón lo persiguió aunque en la carrera le efectuó cuatro disparos, uno de los cuales lo impactó en la pierna.
* Ambos sucesos (en especial este último) colmaron la paciencia de vecinos y comerciantes que, a viva voz, salieron a reclamar por mayor seguridad.
Uno de esos testimonios pertenece a Pedro Nievas, integrante de la vecinal, quien señaló que desde hace tres años llevan un registro de delitos cometidos contra los vecinos o en la zona.
“En los que va de 2013 tenemos registrados 60 casos ocurridos sólo en Candioti Sur, que van desde arrebatos o barreteados de una puerta hasta la muerte de un comerciante”, indicó Nievas.
En tanto, aseguró que en 2013 notaron un mayor incremento de la inseguridad: “Este año ha sido mucho más duro, incluso con casos de lesiones graves y un caso de muerte que antes nunca había ocurrido por un hecho delictivo”.
Siete Jefes
* En igual sintonía se expresó Ignacio Eder, un vecino de barrio Siete Jefes, quien narró una sucesión de episodios que mantienen en vilo a la zona.
“La verdad es que aquí los vecinos estamos hartos no sólo de los robos sino también por el tratamiento que se nos da en la Seccional 3ra. (que corresponde por jurisdicción) .
Anoche ladrones rompieron el vidrio de mi auto y robaron algunos elementos que había en el interior. Cuando fui a la comisaría todo lo que hicieron fue desalentarme para que no haga la denuncia. “Ahora no está el sumariante; lo tuyo no es algo grave, etc.”.
“Pero lo más preocupante de esta cuestión es la actitud que algunos vecinos del barrio están tomando. Algunos ponen alarmas, otros compran armas y otros directamente quieren entrar en acción”, apuntó.
En este sentido se supo que el sábado a la noche un grupo de hombres interceptó a dos sujetos que se conducían en moto en la esquina de Iturraspe y Grand Bourg.
Los motociclistas recibieron una paliza de magnitud en una suerte de “justicia por mano propia”.
En otra parte, Elder indicó que a la hora de la siesta y después de las 20 el barrio se convierte en algo así como un pueblo fantasma.
“Todo el mundo se encierra y nadie sale a la calle. Esto ocurre porque si tenés la ‘imprudencia’ de salir, seguro que te roban”, comentó.
Agregó que hace unos días en la esquina de Laprida y Juan del Campillo una pareja que se conducía en moto revolcó a una mujer para robarle la cartera.
Los delincuentes hicieron de las suyas también en un inmueble de Vélez Sarsfield y Dgo. Silva al que saquearon por completo. “Se llevaron todo... hasta un cachorro Labrador que la familia tenía como mascota”, sentenció.
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