El cierre de listas de candidatos, con acuerdos, desacuerdos y decisiones implacables, movió el piso político bonaerense y generó quiebres, fugas y pases de bando.
Tampoco se alistará al heterogéneo grupo de Unión Pro Peronista, donde resisten -casi en el anonimato de la Legislatura bonaerense- hombres de De Narváez, Macri y Duhalde. Conformará un bloque personal hasta diciembre, según hizo público el último jueves y será la primera fuga del oficialismo en esa Cámara, si no se tiene en cuenta las idas y vueltas de Carlos Ferreira, de origen radical en Pergamino.
Otro que podría desprenderse es el senador Roque Cariglino, hermano de Jesús Cariglino que formaba parte del desintegrado Grupo de los 8 intendentes díscolos dentro del oficialismo y ahora va por la reelección en Malvinas Argentinas. Aunque Roque se mantuvo hermético estos días y no hay definiciones confirmadas el quiebre es evidente.
El miércoles pasado estaba pautada una sesión que fue cancelada. "Hay un clima de velorio", reconoció un operador del oficialismo en la Cámara alta, al ser consultado por el motivo. El cierre de las listas también dejó afuera a varios hombres de referentes históricos del PJ.
Algunos de ellos podrían acomodarse. Según trascendió el gobernador Daniel Scioli y el jefe de Gabinete Alberto Pérez ofrecieron al diputado Tomás Hogan, que se quedó afuera de la lista seccional junto con Juan Garivoto, un lugar en el Gabinete de la provincia y aunque no le habría sido precisado en qué área se especula, por su trayectoria y por los lugares vacantes que dejarían Ariel Franetovich y Mario Oporto, un futuro vinculado al sector rural o a la educación.
Butacas vacías
En el gabinete de Scioli después de diciembre habrá cinco lugares libres. Casi la mitad de los ministros son candidatos. Además de los ministros de Asuntos Agrarios y de Educación, el oficialismo anotó como se sabe a Cristina Alvarez Rodríguez de Infraestructura, a Baldomero Alvarez de Olivera de Desarrollo Social y a Martín Ferré de la cartera de Producción. La danza de posibles reemplazantes es enorme para conformar a distintos referentes que se quedaron con las manos vacías en el reparto legislativo.
De los que, al revés, se acercan al oficialismo, despunta el diputado Ismael Passaglia, ex ministro de salud de Felipe Solá, que legisla en las filas del Pro Peronismo. Confirmó hace unos días que será el candidato oficialista para la intendencia de San Nicolás. El crítico tenaz de las últimas gestiones de la cartera sanitaria provincial dijo que se sintió "desilusionado por la atomización" del Peronismo Federal. Y Solá, se sabe, dio libertad de acción a sus hombres.
Es tan así que su compañero de espacio Mario Cura irá por la reelección a su cargo pero en la cabeza de la nómina que Unión para el Desarrollo Social presentó en la Séptima Sección, de Olavarría.
En el bando de Lilita
Del ARI-Coalición Cívica de Lilita Carrió pegó media vuelta el diputado provincial Sebastián Cinquerrui y se unió al Frente Amplio Progresista donde consiguió un jugoso quinto lugar en la lista para diputados nacionales que encabeza Víctor De Gennaro.
En los papeles formará una bancada unipersonal que "actuará como interbloque con el de los compañeros del Frente Progresista". Claramente enojado, Cinquerrui abandonó el espacio porque "al final terminamos discutiendo los cargos que decide Carrió con total autoridad y sin justificación estratégica. No se sabe cuáles son las ideas que se están defendiendo, no sé si se fue a la izquierda o a la derecha, porque el pragmatismo no tiene ideología".
El motivo fue la designación de Mario Llambías, titular de Confederaciones Rurales Argentinas, como cabeza de lista de los candidatos a diputados nacionales. "Hay una pérdida de rumbo" afirmó Cinquerrui al señalar el antagonismo de la figura del ruralista con la de Héctor "Toti" Flores, el primer dirigente de una organización de desocupados que ocupa una banca en el Congreso, finaliza su mandato en la Cámara de Diputados en diciembre y en octubre será primer candidato a senador nacional.
















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