Los candidatos debatieron en la Escuela Estrada

Los candidatos debatieron en la Escuela Estrada
Expusieron sus propuestas ante alumnos del nivel medio y superior. Hubo momentos de tensión. Los estudiantes se lucieron con sus preguntas.

El SUM de la Escuela José Manuel Estrada fue el ámbito donde se desarrolló un debate, por momentos intenso, entre cuatro de los cincos partidos que compiten en el orden local. Concurrieron el Frente para la Victoria, el Frente Progresista Cívico y Social, el Frente Renovador y el Frente de Izquierda. El único ausente sin aviso fue el Dr. Norberto Moldes, primer candidato a concejal por el denarvaísmo.

Idealmente el debate –organizado por la Unidad Académica y el semanario El Ciudadano en el inicio de las actividades del cincuentenario– se había planteado como una confrontación de propuestas entre los primeros candidatos de cada lista. Pero ni Gustavo Casamayouret (Frente Renovador) ni Romina Marques Antunes (FPV) concurrieron a la cita. En su lugar estuvieron Carolina Torrilla y Emilio Contreras, respectivamente.

Horacio Cabrera (FPCS) y Daniel Sívori (Frente de Izquierda) sí cumplieron con la invitación, pero al advertir que sus rivales se disponían a combatir con la segunda línea, cedieron sus lugares a Carlos Alvarez y Juan Martín Barbas.

La misma situación se vivió unos días antes en un debate organizado en una FM. Cabrera y Sívori se presentaron puntualmente en el estudio, pero el FPV mandó a Emilio Contreras y el Frente Renovador a Torrilla.

“Preferimos que Romina haga campaña con Marisa”, se excusó Contreras ante consulta de El Ciudadano. Pero en rigor de verdad en los últimos días Marques Antunes permaneció en el Hospital Marzetti, haciendo de relacionista pública en el sector de guardia, tratando de contener cualquier manifestación de descontento que pudiera surgir entre los pacientes y evitar su llegada a la prensa. Casamayouret, por su parte, viene mostrando un insólito perfil bajo (ni siquiera acudió a la presentación oficial de su lista en el local de Lara y Mozotegui). Sus allegados afirman que todavía no se siente seguro de hablar en público y que teme alguna volanteada sorpresiva en su contra, con cuestionamientos del kirchnerismo a su labor como ex director del Hospital Dardo Rocha de Uribelarrea.

Volviendo al debate en la Escuela Estrada, todos los candidatos se presentaron con varios “asesores”. Dos se sentaron a espaldas de cada uno para aportar ideas durante el desarrollo. Con Torrilla estuvieron Marta Testa y Leonel Vázquez. Alvarez estuvo flanqueado por Horacio Cabrera y Martín Augusto. Con Barbas se sentaron Fernando Liporace y Manuel Recalde. Y con Contreras estuvieron el concejal Andrés Mouján y Gustavo Arrieta.

Cabrera y Augusto aportaron casi nada, salvo algunos datos de seguridad que Tito Pérez, mezclado en el auditorio, les enviaba por mensaje de texto. Arrieta, por el contrario, no paraba de hacer comentarios al oído de Contreras y se mostró tenso durante gran parte de la mañana, quizá molesto porque en el sorteo, el candidato de la Izquierda, Martín Barbas, tuvo la fortuna de quedarse con el último lugar en el orden de exposición.

El primer signo de malestar del ministro surgió cuando Barbas, citando el Censo 2010, afirmó que sólo 3 de cada 10 cañuelenses tienen cloacas y agua potable, lo que consideró un tema central a resolver. En otro pasaje el ministro se mostró enojado por lo que consideró una falta de tiempo para desarrollar sus propuestas y hasta se levantó como un rayo para reclamarle al moderador, Alfredo Gómez, un espacio de réplica. “Señor director, si el organigrama está hecho así, no se deje presionar por un ministro”, salió Torrilla en su defensa.

Contreras usó gran parte de sus minutos para reseñar los logros del kirchnerismo en sus casi seis años de gestión local (aunque en varias ocasiones insistió con que eran cinco). Torrilla y Alvarez se focalizaron en criticar las políticas de salud y seguridad; mientras que Barbas desplegó el discurso más atractivo, llevándose los aplausos más sonoros.

A la hora de las preguntas, los estudiantes se lucieron con interrogantes muy incisivos, casi todos relacionados con su vida diaria: ¿Qué propuestas tienen para el transporte púbico en tren y colectivo?; ¿Qué van a hacer para traer universidades públicas?; ¿Qué van a hacer con la inseguridad después de las elecciones?; ¿Qué opinan acerca de que los puestos de seguridad, salud o educación no estén ocupados por personas preparadas sino por personas que llegan por afinidad?; ¿Cómo incentivarían a los jóvenes para que terminen sus estudios?; ¿De qué manera nos podrían ayudar en la búsqueda laboral?;¿Qué soluciones tienen para el saneamiento ambiental, especialmente cloacas y agua corriente?; Se habla mucho de universidades, pero qué políticas promoverían para mejorar las escuelas públicas, que tienen un sistema educativo empobrecido, que va perdiendo capacidad de contención?; ¿Qué piensan de la Escuela 501, de su estado y de sus calles sin asfalto?; ¿Qué proyectos tienen para disminuir e consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes?; ¿Qué tienen pensando para evitar la contaminación de los arroyos?

La discusión en torno a la llegada de las universidades ocupó varios pasajes de la jornada. Los tres candidatos opositores remarcaron la necesidad de convocar universidades públicas para garantizar una igualdad de oportunidades, mientras que Alvarez se mostró a favor de implementar un programa de becas en las privadas existentes.

“Carolina no lo entiende, pero de las cuatro universidades que trajimos, dos son públicas. La de Quilmes y la UTN son públicas. Es grave que lo desconozca. Y estamos avanzando con la creación de la Universidad de la Cuenca del Salado, que tendrá sede en Cañuelas”, se defendió Contreras. “Deje de chicanear. Las universidades que trajeron son privadas”, insistió Torrilla. Barbas terció en la disputa: “Hay una moda de crear universidades en cada pueblo. Eso termina afectando la calidad académica”. Y se mostró a favor de convocar anexos de universidades gratuitas y reconocidas, como la UBA o La Plata, “y no crear universidades porque sí”.

Ante la pregunta sobre las deficiencias del transporte público, Contreras afirmó que trabajará en la creación de una línea comunal que circulará entre Uribelarrea y Máximo Paz. Alvarez propuso usar parte del dinero que se gasta en espectáculos para un sistema de transporte público local y Barbas reclamó una línea gratuita para estudiantes y jubilados. “Hablar es fácil. Tenemos que decir de qué manera lo vamos a hacer”, replicó el candidato K.

El primer debate en la Escuela Estrada se realizó hace una década, oportunidad en la que estuvieron los candidatos a intendente Heriberto Ponce, Héctor Rivarola, Néstor Rillo, Julián Ros y Elda Loza. La segunda experiencia de esta semana fue igualmente positiva, con un alto nivel de participación por parte de los estudiantes. La intención del director es mantener estos debates como una actividad institucional, reforzando el interés de los jóvenes por la vida pública.

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