(Pre) candidatos al borde de un ataque de nervios

(Pre) candidatos al borde de un ataque de nervios

La campaña electoral de cara a las elecciones PASO del domingo no se ha caracterizado por la proliferación de propuestas, y en los últimos días la crispación fue ganando la escena.

El objetivo de las campañas electorales es el de comunicar a los electores sobre las propuestas de los distintos candidatos. En base a esta premisa, se instauró el sistema de publicidad gratuita de rotación obligatoria para todas las candidaturas excepto para las locales.

Los presidenciables inundaron las pantallas y los parlantes, repitiendo consignas vacías hasta el hartazgo. A nivel local, los pre candidatos a Intendente no cuentan con esa herramienta gratuita, por lo que las campañas son un poco más “artesanales”.

Las redes sociales irrumpieron fuertemente en esta elección, y como suele suceder en ese territorio virtual, el anonimato se transforma en impunidad. Denuncias, memes y sospechosos retwuitts inundaron los monitores.

No es la intención de este artículo realizar una especie de análisis de cada una de las estrategias partidarias, pero resulta casi imposible obviar que hubo tres claras líneas de acción: el oficialismo se mostró decidido a repasar sus “logros”; Cambiemos se empecinó en mostrase como el “cambio”, sin entrar en detalles propios de la gestión; y el resto esgrimió algunos proyectos de fondo, animándose un poco más. Una vieja premisa indica que solo “arriesga” aquel que tiene menos que perder.

Más allá de eso, los ciudadanos deberíamos repasar o repensar el concepto de “arriesgar”: una campaña repleta de consignas vacías y lugares comunes no favorece el ejercicio ciudadano. La continuidad o el cambio son conceptos lo suficientemente vagos para sumergir a los votantes en un mar de dudas.

Las agresiones fueron moneda corriente en estos meses. Acción Marplatense y el radicalismo cruzaron acusaciones, con poco fundamento en muchos casos y rozando cuestiones personales en otros. La intransigencia de los actores involucrados en diversos escándalos como por ejemplo en el famoso video de Baragiola con los camioneros, la causa Carbón Blanco, los registros truchos, los reemplazos irregulares en el Concejo y las discusiones en el ámbito deliberativo, permitían vislumbrar una contienda repleta de golpes bajos.

En los últimos días, a las acusaciones cruzadas entre radicales y pultistas, se sumaron una serie de ataques (verbales) del radicalismo a Arroyo, y algunas “chicanas” de campaña que tuvieron como destinatarios a los contendientes de Progresistas. Esperable pero repudiable.

Pulti y su Frente Marplatense parecen haber logrado consolidar una masa de votantes que oscila entre el 35 y el 40% de los votos. Frente a la posibilidad cierta de que el actual jefe comunal sea el candidato más votado, la atención se centró en la primaria de Cambiemos.

Cuando parecía que Baragiola lograría transformar las adhesiones en votos, la incorporación de último momento de Carlos Arroyo al macrismo hizo temblar el armado del radicalismo. En el tramo final de la campaña no son pocos los que colocan al candidato de Agrupación Atlántica mejor posicionado que la radical para las elecciones del domingo.

Esta situación generó que el radicalismo afronte una batalla de tres frentes: tratar de polarizar con Pulti, atacar a Carlos Arroyo y menospreciar las posibilidades del frente Progresistas. Las tres patas son importantes para Baragiola: debe presentarse como el anti pultismo (sobre todo de cara a octubre), debe mostrarse distinta a su socio (quien creció más de lo debido en la consideración popular), y debe reforzar un perfil progresista/radical (descuidado por la alianza con Macri). Una maniobra de este tipo suele ser muy arriesgada, inclusive en las últimas horas fue la propia Baragiola quién reflotó en las redes sociales el tema del famoso video en el Sindicato de Camioneros por medio de una pieza publicitaria de dudoso buen gusto.

Existen más dudas que certezas. La primaria de Cambiemos promete un final para el infarto. La puja entre los precandidatos de Progresistas es una incógnita, y las elecciones dentro de UNA y el FIT un territorio casi inexplorado por los estudios de opinión pública.

Sabemos que el Frente Marplatense y Cambiemos estarán en octubre. Es esperable que Progresistas sea la tercera fuerza. Algunos estudios avizoran una gran elección del FIT , y UNA lucha voto a voto por superar el 1,5%. Es importante saber cuantas fuerzas políticas superan el piso, ya que en octubre puede darse una especie de mano a mano o una elección con 5 fuerzas compitiendo no solo para la intendencia, sino también por la representación legislativa.

Párrafo aparte merece la “manipulación” de las encuestas. Los estudios de opinión son un insumo periodístico. Se debe tener en claro la fuente (quién la hizo), la ficha técnica (cantidad de casos y metodología) y aclarar que las mismas no suelen ser contratadas por los medios, sino suministradas por candidatos o consultoras.

Una vez planteada esta situación, es momento de aclarar las encuestas también deberían ser un insumo para los políticos, uno de tantos. Criticar a los medios por difundirlas, es algo así como limitar la tarea periodística a repetir aquello que los candidatos quieren que se publique.

Los” errores” de las encuestas en Capital Federal, sobre dimensionados por cuestiones políticas, derivó en que aquellos medios que publican los estudios se transforman en agentes propagadores de una maniobra política, y eso no es así. El análisis de un balotaje tiene sus “riesgos”, sobre todo en el caso porteño. Los medios deben seguir administrando sus insumos, permitiendo a los ciudadanos informarse y tomar sus propias decisiones.

Las elecciones están a la vuelta de la esquina. Seguramente el día lunes encontrará a algunos actores más relajados, y otros refunfuñarán por algún resultado adverso. Los ciudadanos deberán estar alertas para octubre, y los medios dispuestos a seguir informando.

El lunes nada será tan distinto, pero seguramente veremos las cosas con otros ojos.

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