De acuerdo al relevamiento de precios que mes a mes realiza EL SIGLO en los principales centros de compras de la Capital, el valor de los 25 artículos de primera necesidad, consumidos por una familia tipo, se ubicó en los 1.430 pesos.
Aunque, vale recalcarlo, la estimación no bajará de un promedio que redunde entre un 18 a 23 por ciento, siempre y cuando, en el mes de las Fiestas, no se asista a una espiral radical que impulse dichos niveles más de lo esperado.
Si bien es cierto que se percibe a flor de piel y de billetes, cada vez más devaluados, lo que significa el proceso inflacionario alentado desde el Gobierno nacional con la aplicación de políticas como la emisión a granel de moneda, lo que repercute en una inyección al mercado para incentivar al consumo pero con una capacidad productiva ociosa que no satisface a la demanda, persiste por parte del propio la necesidad manifiesta de continuar tergiversando las estadísticas oficiales que se enmarcan en una comparación casi ridícula con la realidad.
En este sentido, es dable indicar que la ponderación referente a la valorización de la Canasta Básica de Alimentos de Tucumán (CBA-aquella que designa proporcionalmente la línea por debajo de la cual se ubican aquellos individuos considerados indigentes) descendió el 1,47 por ciento en relación al mes anterior (octubre) ubicándose en los 1.430,05 pesos. Así, 30 jornadas atrás, este mismo parámetro llegó a los 1.451.41 pesos, es decir que la diferencia resultó ser de 21 pesos inferior.
Cabe resaltar que la composición de la Canasta consta de 25 artículos de primera necesidad, cuyos precios fueron codificados por EL SIGLO teniendo en cuenta los índices valorativos expresados en las góndolas de los principales centros de compras de la provincia. En este sentido, el guarismo correspondiente a destacar el incremento que se produjo desde noviembre de 2011 hasta mismo mes del presente año redundó en un 17,05 por ciento, al pasar de 1.221,78 (valor de hace 12 meses) hasta los actuales 1.451,41 pesos.
Ahora bien, si se toma en consideración los datos emanados desde el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) intervenido por la administración kirchnerista, las diferencias suscitadas con la realidad local se tornan abismales, como ya tiene acostumbrado este organismo. Así, la entidad midió que el costo de la CBA para una familia tipo compuesta por cuatro personas se estableció en la módica suma de 716,46 pesos, lo que comparativamente con la estimación desarrollada por este medio resulta una diferencia de 713,59 pesos. Valor que, traducido a nivel porcentual, da la pauta que lo reflejado por el INDEC es un 49,9 por ciento más barato o inferior que el panorama tucumano.
Bien merece señalarse que EL SIGLO confecciona este índice siguiendo los lineamientos fijados por la propia institución gubernamental en cuanto a la cantidad de productos que configuran la CBA, como así también el grado de consumo de la familia analizada de acuerdo con el esquema calórico en la ingesta de los alimentos, dato también determinado por la institución oficial.
En el sube y baja
Al momento de efectuar una desagregación de los precios en algunos de los productos en cuestión, puede determinarse que ocho artículos incrementaron su valor, 11 sufrieron un descenso, mientras que seis productos no registraron variación alguna.
Entre los principales alimentos que describieron un encarecimiento en su precio, se encuentran: sal gruesa (+16,73%), queso (+13,64%), frutas (+12,82%), jugos (+5,37%), leche (+1,12%).
Asimismo, los productos comestibles que reflejaron un descenso en su valor fueron los siguientes: hortalizas (-29,29%), galletas dulces (-16,00%) mermelada (-11,79%), arroz (-5,07%).
Se deberá tener en consideración cuál será la valorización de la CBA en el último mes del año en relación al encarecimiento que se reflejará en artículos tradicionales para las Fiestas, lo que impactará directamente en el índice de precios hacia fines del presente año.
Impulsada por los costos en electricidad, la inflación oficial fue del 0,9 por ciento
De acuerdo a las mediciones del INDEC, la inflación de noviembre fue de 0,9 por ciento, impulsada por la imposición de cargos fijos en las facturas energéticas. La cifra representa la mitad que la calculada por consultoras privadas (1,81%) -y que es difundida, a su vez, por el Congreso de la Nación.
Así, en once meses la variación de precios al consumidor trepó a 9,7 por ciento. Siempre según la información oficial, la electricidad aumentó 28 por ciento en noviembre y empujó al rubro viviendas y servicios básicos a un aumento de 4,7 por ciento.
En tanto, la variación del equipamiento y mantenimiento del hogar fue del 1%, mientras que la indumentaria ascendió 0,7%, el transporte y comunicaciones 0,5%, los alimentos y bebidas, el esparcimiento y la indumentaria 0,3%, y la educación, 0,1%.
A su vez, el Índice de Precios Mayorista, también relevado por el instituto de estadísticas oficial, marcó que la inflación en este segmento fue del 0,9% para noviembre.
Mientras que para el costo de la construcción registró un incremento de 0,5 por ciento, y por lo tanto acumuló en 2012 un aumento de 24,4 por ciento y desde noviembre de 2011 25,8 por ciento.
En torno a este tema, la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, reconoció que la Argentina tiene una "inflación alta" comparada con otros países de la región, y a la vez destacó que el Gobierno logró recuperar la "gobernabilidad" del mercado de cambios.
Para la funcionaria, el país "tiene una inflación más alta que muchos países de la región, pero no se advierte un proceso de espiralización" de la suba de precios. A su criterio, "la inflación no es por emisión de dinero ni por demanda como dice el saber convencional berreta, sino que tiene causas de oferta".
Por eso, consideró que "es necesario desconcentrar y abordar comportamientos de la oferta con políticas territoriales que generen alternativas para el abastecimiento. Y para ello, tiene que intervenir el sector público".

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