Representantes inmobiliarios coincidieron en que quienes compran lotes lo hacen para invertir, pero no como una opción productiva. Los valores, que difieren por las características geográficas extremas, tienen tope en 4.500 dólares la hectárea.
Esta información se desprende de un relevamiento realizado por este medio, en la que se determinó que el valor de la hectárea oscila entre casi 300 y los 4.500 dólares, dependiendo de la zona en que esté ubicada la unidad productiva, lo que denota una característica propia de una geografía extrema en recursos.
De acuerdo con lo indicado por representantes del sector inmobiliario --que en su mayoría coincidieron en que el mercado se encuentra "tranquilo"--, los valores van creciendo en la dirección sur-norte, y desde el Meridiano V hacia el este, con precios que van desde los 275 hasta 3 mil dólares.
Sin embargo, hay dos excepciones a esta regla: la zona de riego del Valle Bonaerense del Río Colorado, y el sistema serrano de Ventania. En el primero de los casos, una hectárea puede costar entre 700 y 3 mil dólares, dependiendo de si fue sistematizada o no; y en el segundo, los valores pueden ser hasta ser seis veces más altos respecto de los campos de llanura.
Otra cuestión a tener en cuenta, y que fue especialmente resaltada por los especialistas inmobiliarios, es la puesta a la venta de los campos que, normalmente, tienen como compradores a inversionistas de otras regiones, como empresarios de la Capital Federal no ligados al campo, y hasta del extranjero.
El agente inmobiliario Oscar Costanzi, que abarca una zona que va desde Patagones hasta Puan y Tornquist, señaló que los precios no se modificaron en los últimos tiempos, y recalcó que "los campos no se pueden vender", debido a la inversión que también supone alambrar nuevamente, o luego construir estructuras. Además, recalcó que los potenciales compradores priorizan los buenos precios a la ubicación de la tierra.
"Hoy se está jugando con la desesperación de los productores, que tienen miedo de que no llueva y se endeuden aún más", afirmó.
En ese sentido, recordó que tiene conocimiento de más de medio centenar de campos en venta en los distritos de Patagones y de Villarino, y de la provincia de Río Negro.
Constanzi reconoció que muchos prefieren vender sus campos y reinvertir en otra cosa.
"Es decir, quieren dejar de mirar al cielo para ver si llueve. Y, por otro lado, los inversores comprarán el campo, le pondrán animales, contratarán un par de empleados y, después, se volverán a la ciudad", comentó.
"Se trata de empresarios que están buscando nuevas alternativas de inversión, y que piensan en el campo, sobre todo por el valor de la carne", comentó el inmobiliario, quien reconoció haber sido consultado recientemente por inversores estadounidenses.
En Coronel Dorrego, el martillero y corredor público local José Madarnás remarcó que los valores dependen de las aptitudes de explotación de los campos.
"En aquellos lugares donde se hace agricultura neta, con todas sus posibilidades de gruesa y fina, los valores se mantienen a pesar de los escasos rendimientos registrados en los últimos tres años", dijo.
"Hay sectores interesados con capacidad, pero en virtud de lo que viene ocurriendo políticamente en el país, hay mucha cautela en la toma de decisiones, como también se evidencia escasez de inversores de superficies pequeñas", agregó.
Daniel Fontanazza, titular de un escritorio de hacienda, compra, venta y arrendamiento de campos en Pigüé, remarcó que los valores en el distrito de Saavedra se mantienen, más allá de que hace un par de años habían bajado un poco como consecuencia de la sequía.
"Con mejores precios de la hacienda, ahora se han comenzado a mover un poco los valores", añadió.
Gustavo Moroncini, de la inmobiliaria Oficina de Negocios, en Tornquist, recalcó que en este distrito los valores varían mucho.
"Por ejemplo, en Chasicó y Choiqué rondan entre 600 y 900 dólares la hectárea; cerca de Tornquist ya suben a entre 2 mil y 2.500 dólares; y por los que están cerca o alrededor de la zona serrana se pagan hasta 4 mil dólares.
"En relación al año pasado, se podría decir que los valores no variaron y, acaso, tiendan a bajar porque no hubo muchas operatorias", agregó.
Alquileres: entre 40 y 50 kilos de carne por hectárea
Los consultados coincidieron que, respecto de los arrendamientos, el panorama es muy tranquilo.
En la zona de Pigüé, por ejemplo, sólo se registran operaciones con campos buenos para agricultura --por ejemplo-- en la zona de las sierras con valores de 130 dólares para cosecha de trigo-soja, mientras que campos netamente ganaderos se alquilan a razón de 40 a 50 kilos de carne por hectárea.
Sin embargo, remarcó Fontanazza, la falta de lluvias ha provocado una disminución en el nivel de los alquileres.
"Hay muchos campos para la zona de Goyena, de 17 de Agosto y de Felipe Solá que están desocupados porque no se alquilan. Esto no se debe al valor, sino a que la gente tiene miedo y no se anima a invertir", añadió.
En Coronel Suárez, Josefina Sackman, de Josefina Sackman Sala Inmobiliaria, dijo que el valor de los arrendamientos por hectárea de campo eran más altos antes.
"Hace dos años se llegó a pagar hasta tres veces más que en la actualidad. Hay mayor oferta de arrendamiento y quienes quieren alquilar muchas veces arreglan convenios de siembra a porcentaje", dijo, y agregó que el valor de los arrendamientos han bajado entre el 10% y el 15%.
Baja en Coronel Pringles
La venta y arrendamiento de los campos en Coronel Pringles disminuyó considerablemente debido a la sequía y a la falta de apoyo del gobierno al sector rural, según afirmó Luis Paladino, de Paladino Inmobiliaria.
"En este momento, se están vendiendo campos entre 1.400 y 2.400 dólares, pero este último --por ejemplo-- antes valía 3 mil dólares, aproximadamente. Entonces, está muy claro que si la producción vale, el campo también; de lo contrario, disminuye en su valor como sucede actualmente", agregó.
"En el caso de los arrendamientos pasa lo mismo. En este momento se pagan 50 kilogramos de carne para ganadería; y 5 fanegas de trigo para agricultura. De todas maneras, recibimos consultas para realizar operaciones, lo que implica que todavía se interesan por la adquisición de tierras", puntualizó.
Sin inversores ni interés
"La situación en Puan es muy compleja", dijo el titular de Inmobiliaria Prunell, Guillermo Prunell, debido a la escasez de precipitaciones.
"Esto provocó que no tengamos ni mercados ni valores, porque no hay ventas y a los inversores no les interesa comprar campos en Puan, el distrito o la región", manifestó.
Además, remarcó que en los últimos cinco años se demostró que el campo en esta región no es rentable.
"En definitiva, no se venden ni se alquilan campos. Hay algunas personas que tomaron la decisión de vender para cambiar la inversión en departamentos, porque aseguran que la renta es más segura; otros han quedado sin alquilar; y muchos están cerrados y otros sin sembrar", concluyó.
Referencias
Distrito Valor hectárea (U$S)
Adolfo Alsina 1.000/2.000
Coronel Dorrego 2.500/4.000
Coronel Pringles 1.400/2.400
Coronel Suárez 2.500/4.500
Patagones 275/400
Puan 600/2.300
Saavedra 1.500/3.000
Tornquist 600/4.000
Villarino 400/700
Zona de riego 700/3.000


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