Campo: entre las buenas cosechas y la mala relación con el gobierno

La Sociedad Rural Olavarría tiene nuevo presidente, que continuará el rumbo marcado por la anterior gestión. En diálogo con EL POPULAR, se refirió a los desafíos de la conducción y aseguró que hoy el campo cuenta con un dato positivo: el clima. Y uno negativo: la mala relación con el gobierno nacional.
"Hasta los Kirchner saben que el campo es un sector productivo importante", aseveró a EL POPULAR el nuevo presidente de la Sociedad Rural Olavarría, Fernando Luis. El titular de la SRO asumió hace diez días la conducción de la entidad agropecuaria local y aseguró que continuará en la línea de trabajo de su antecesora, Norma Urruty, tras haber sido parte de la anterior comisión directiva. "El hecho de presidir acarrea otras responsabilidades pero el trabajo va a seguir siendo el mismo que se ha estado realizando", comentó.

Sobre la situación que atraviesa el campo en su enfrentamiento con el gobierno nacional, Luis aseguró que "es la misma desde la situación de la 125. Las alteraciones de los mercados de carne y trigo se han profundizado, con lo cual es peor que hace dos años". Para él la lucha contra el sector tiene "mucho de ideológico. No tiene sentido mantener un cierre de exportaciones del trigo cuando el realidad incide un 10 o un 15% en el precio del pan. Esta es una persecución revanchista, ideológica", enfatizó.

Sin querer posicionarse del lado de ningún partido político en especial, el nuevo titular de la Sociedad Rural manifestó que "es sentido común para cualquier partido político que deben entender que se está destruyendo la principal fuente de divisas del país y la generación de trabajo del interior". Para Fernando Luis, "el campo debería ser política de estado de cualquier partido político".

Al mismo tiempo, se quejó de las noticias que indican una fuerte evasión impositiva del sector agropecuario, dado a conocer recientemente por la AFIP. "El cereal tiene un circuito bastante blanqueado de controles y la hacienda también. En todo caso corrijamos a los que evaden. Pero eso no implica castigar a todo un sector".

Por otro lado, al referirse al aspecto productivo reconoció que el campo vive este año una cosecha mucho mejor a las anteriores. "En cuanto a productividad acompañó el clima. Fue una buena cosecha fina, el promedio fue bueno. La cosecha gruesa no fue tan buena pero la soja y el maíz están empezando a levantar. Los primeros datos indican que van a ser una cosecha buena. El productor soportó dos años muy malos en el agro y la ganadería, así que si esta cosecha fracasaba iba a haber mucha gente comprometida. Digamos que la buena cosecha llegó en el límite de las fuerzas que podrían soportar".

Una de las medidas que más afecta al campo ha sido el cierre de los mercados. "Si eliminás la competencia de compra, queda un solo sector comprando y no hay puja. No hay exportación de trigo y están los acopios llenos de trigo, con gente que quiere vender pero no tiene quien la compre".

Por otro lado, con el ganado "muchos dejaron de trabajar como deberían hacerlo. Hay un desánimo de hace muchos años, veníamos con el mismo precio de hacienda de hace cinco años atrás. Y hemos tenido muchas señales negativas". Hoy en Olavarría hay 50 mil vientres menos y doscientas mil cabezas menos que en el año pico, en el 2004. "Pasamos de 800 a 600 mil cabezas de ganado. Estamos al mismo nivel de hacienda en el Partido que hace diez o doce años atrás, con una población que en cambio ha crecido mucho".

La falta de reglas claras y uniformes para el sector ganadero han hecho que desfavorezca la productividad. "Todo tiene que ver con la intervención y ausencia de reglas claras a largo plazo. Hay múltiples alteraciones de mercado. Exportaciones que se cierran y abren esporádicamente y eso hace que no confiemos. Lo único que no se desalienta en el país es la siembra de soja, que no alteraría los precios internos pero desde el gobierno también saben que es uno de los principales ingresos del país", remató.

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