Campesinos cercanos a las pistas narcos viven atemorizados

Los campesinos de la zona cercana a las pistas clandestinas ubicadas en el limite Catamarca y Santiago del Estero, aún siguen atemorizados por la presencia narco en la zona, que se dio desde 2006 hasta hace tres meses.
Es que hoy en día aún se observan vuelos esporadicos y camionetas "extrañas" en la zona cercana a las salinas. Los campesinos sospechan que los traficantes corrompieron baqueanos para usarlos como guias, y así poder traspasar la enorme zona de montes, y así poder trasladar la droga hacia todo del país, por rutas nacionales cercanas a Recreo.

En dialogo con El Ancasti, uno de los dos campesinos que denunciaron por primera vez en 2009 el avistaje de las avionetas, contaron el primer contacto con los narcos, en 2006. “Un día llegaron a mi rancho varias camionetas negras con vidrios oscuros. Eran desconocidos. Luego fueron por mi trabajo a preguntarme donde había salinas. Y hacia allí fueron con sus bidones y bultos. Al otro día fue uno de ellos a poner una bandera roja en las salinas”, aseguró el baqueano.

En marcha

En ese momento exacto, los narcos marcaron el territorio de las pistas clandestinas, para el aterrizaje de los narcoviones. "Así pasaban de bajo”, indicó el poblador, mientras apuntaba a escasos metros de altura. “Las avionetas cada quince días se estaban largando. Y después las seguian por detrás las camionetas. Un día fui a curiosear, a pesar que acá me decian, tené cuidado que te pueden pegar un tiro. Entonces uno se me acercó y me dijo que necesitaba ir a Frias, y me pidió que les indique el camino”, subrayó.

En ese contacto cercano con los traficantes, el campesino confirmó que la carga era cocaina liquida.“Es que el liquido que derramaban esos bidones grandes que llevaban bien ocultos tenía olor feo, como a comida de perro. Hace tres meses fue la última vez que vinieron”, remarcó.

En ese sentido, el campesino descreyó de la versión del intendente Polti, quien deslizó la posible presencia de narcos mexicanos en la zona. Por el contrario, aseguró que “la tonada (de los traficantes) era de aquí, del lugar”, y agregó que “esas camionetas eran de una población cercana”.

Impunidad

En ese contexto, recordó el día en el que uno de los campesinos “ayudó a una camioneta en la que dos changos vinieron a pasar vista” por la zona, aparentemente para planificar los escapes. “Se les quedó colgado el vehiculo, y un muchacho de la zona los reconoció. Son de una zona cercana esos muchachos. Uno andaba con armas”, subrayó

Otro campesino, aseguró que existen rumores que implican incluso a efectivos policiales en el traslado de la droga. “A los dos días que se retiren los policias, los narcos van a volver, le decia a mi familia. Ya van a ver, y así era. A los dos días que se iban los gendarmes, bajaban las avionetas, y detrás llegaban la camionetas, que ahí nomás se mandaban a mudar”, indicó.

En esa línea, el campesino aseguró que hubo pobladores que sufrieron "aprietes" por partes de los delincuentes. "Hubo gente que los observó portando hermosas armas boconas, y dicen que en la trompa de las camionetas que trasladaban la droga, habia un portafolio abierto lleno de paquetes de plata. Siempre eran avionetas blancas con letras negras”, concluyó el poblador.

Vecino de las pistas

Por otro lado, un campesino que se encuentra cercano a las pistas contó su versión de los hechos. "Un día vi una camioneta que estaba en Las Salinas, y fui hacia allá. Entonces sentí el ruido de un motor a mis espaldas. Me dí vuelta pero no vi nada. Entonces, una avioneta pasó sobre mí. Me acerqué donde había aterrizado y descubrí lo que estaban bajando. Mientras tanto, uno estaba meta ponerle combustible a la avioneta. ´Pasa, seguí tú camino, chango´, me dijeron. Parecia que era catamarqueño", contó.

La aseveración del poblador va en consonancia con las sospechas de otros campesinos ciudadanos y policias del NOA implicados directamente en el negocio y en el traslado de la cocaína, marihuana y hasta cocaína liquida, desde las salinas a todo el pais.

"Acá han bajado avionetas tres años seguidos. Antes que le conté al senador Luna, vivian bajando. Y después de cada control policial, seguian volviendo. Si no aterrizaban el 22, lo hacian de seguro el 23 o el 24. Las avionetas que yo veia eran blancas con rayas coloradas, y venian siempre desde el este. Daban dos vueltas y aterrizaban. Tras cargar, las camionetas, que eran varias, salían con dirección hacia Recreo", aseguró el campesino.

En esa línea, el baqueano aseguró que existen elementos infiltrados que fueron vitales para que los narcotraficantes no fueran atrapados por la policia. "Hubo alguien de los narcos infiltrado en la justicia y la policia, porque qué casualidad que cuando vinieron los de Gendarmeria a atraparlos, ellos nunca aparecieron. Es alguien de la zona que se vendió por dos mangos. Yo sospechó de gente de estos lares, conocedora de la zona. Porque por esos caminos es imposible entrar, y si no conoces, no salís más", concluyó.

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