“Las campañas están, pero la gente no se vacuna porque no toma conciencia”

“Las campañas están, pero la gente no se vacuna porque no toma conciencia”
Así se expresó Miguel Alberto José, jefe del Servicio de Emergencias y Medicina Crítica del Hospital Materno Infantil (HIEMI), en conversación con “el Retrato…”, quien analizó el fenómeno de la gripe en la ciudad, incluso la “A”. Por otra parte, manifestó que no están saturados en términos de pacientes internados y pidió equiparar las salas sanitarias periféricas de la ciudad.
“Las campañas están, pero la gente no se vacuna porque no toma conciencia”. La frase le pertenece a Miguel Alberto José, jefe del Servicio de Emergencias y Medicina Crítica del Hospital Materno Infantil (HIEMI), quien recibió a “el Retrato…” con el fin de conversar sobre el estado de la institución y profundizar sobre el fenómeno de la gripe, que en esta parte del año golpea fuertemente. Acorde al viejo refrán que dice: “mejor prevenir que curar”.

Pero la charla, justamente, se inició con un tema claro: gripe. Al respecto, primero manifestó que “la situación actual es la que vivimos todos los años. En invierno, la demanda de consultas comienza en mayo/junio y se extiende hasta agosto/septiembre. Normalmente, en guardia, el número diario ronda en los 370 pacientes por día, pero en esta época del año asciende a 450-500”.

Número de pacientes que tienen “predominio de enfermedades respiratorias”. En esa línea, explicó que “en los lactantes, por ejemplo, aparece la bronquiolitis, un cuadro que afecta la vía aérea, que cruza con fiebre, moco, agitación y espasmo bronquial. Con ese chico hay que trabajar más para evitar la internación. En la mayoría de las ocasiones se logra”.

Con la premisa de evitar la saturación del establecimiento, el Dr. manifestó que “si llega un paciente con un cuadro de vía aérea obstructiva, que generalmente tiene menos de un año, se lo deriva a un médico de un consultorio vecino, que se dedica a estar mucho más tiempo con él, antes de irse a su casa. Con esto logramos achicar en gran medida el número de internaciones que se hacían otros años”.

Actualmente, por las mañanas, la ocupación del hospital ronda el 90% (NdeR: llámese camas ocupadas). En esa línea, informó que cuentan con 116 camas, más 8 exclusivas en terapia intensiva y otras 8 en terapia intermedia (alta complejidad). “Tenemos dos salas de pediatría, de 24 y 32 camas cada una, exclusivas para enfermedades respiratorias. Nadie verá a un chico sin oxígeno. Mientras que en la sala nueva contamos con otras 60 camas, destinadas al resto de las patologías. Es decir, traumatismos, quemados, enfermedades neurológicas, quirúrgicas”, dijo.

Consultado por el presente de la institución, no dudó en afirmar que “no tenemos problemas de ningún tipo. Quizás algún día pueda faltar algo, pero es del momento y nada más. Al instante se soluciona. Por ejemplo, si nos falta algún insumo o medicación, porque la demanda crece, se compra o llegan a través del ministerio de Salud, como pasa siempre. Eso que en el Materno Infantil recibimos a pacientes de Mar del Plata y una amplia región sanitaria, que abarca hasta Azul, Tandil, San Cayetano y hasta veces de la región central de la provincia de Buenos Aires, que no llaman para pedir lugar acá”.

Sin embargo, se tomó su tiempo para apoyar la descentralización del sistema sanitario y pedir que “no venga toda la ciudad después del mediodía al Materno, porque hay 32 salas periféricas. En cuanto a la atención primaria, llámese medicación y al recurso humano, están bien, eso que no tienen guardias. Justamente, hace poco hablamos con Alejandro Ferro (secretario de Salud del partido de General Pueyrredon) y le dijimos que sería muy bueno tener guardias de pediatras. Porque si un médico atiende a un paciente y luego lo manda al Materno, estamos en la misma. El gasto para esa familia es mucho más grande. Es decir, estaría bueno tener alguna sala donde se puedan hacer radiografías o llevar adelante algún análisis mínimo”.

Gripe A: “No se acerca en lo más mínimo a lo que pasó en 2009”

“En 2009 se produjo la epidemia de un virus nuevo en el mundo, de tipo influenza H1N1. Como no sabíamos cómo se iba a comportar, si iba a diezmar la población mundial o no, se tomaron todo tipo de recaudos. Hasta que un día dijeron que era de circulación mundial y no se comportaba tremendamente agresivo. En esa época todos andaban con barbijos y para tomarle una muestra a un paciente había que vestirse como un astronauta”, recordó José.

Sin embargo, más allá de la creación de la vacuna contra la Gripe A, a partir del 2011 “hubo muy bajos porcentajes de personas vacunadas contra la gripe, porque ya se habían olvidado. Eso que hay gente que se muere por complicaciones de una gripe. Sobre todo los que son susceptibles, la población de riesgo. Todos los años se tienen que vacunar, al igual que todos los bebés, entre los 6 meses y los 2 años”.

Puntualmente, sobre la Gripe A, enfatizó que “este caso ha habido casos, y no es ningún fantasma. Pero se curan. Tenemos pacientes tratados ambulatoriamente y otros que se internan, porque tienen una enfermedad que va de la mano con el cuadro gripal actual. Si sos diabético o un asmático severo, es muy posible que me complique. Entonces, ese paciente necesita un tratamiento más dirigido”.

Sobre el final, dejó en claro que “la situación no se acerca en lo más mínimo a lo que pasó en 2009”.

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