Esa es la sospecha que tiene el Fiscal de Estado, Blas Meza Evans, en torno de la causa abierta por el manejo irregular de los fondos públicos destinados a la publicidad oficial en el gobierno anterior.Bajo esa hipótesis, Meza Evans pidió que seallanen las oficinas de dos empresas publicitarias.
La otra es la empresa oti, propiedad del piloto de rally y publicista mendocino y Orlando Terranova.
En la causa, en la que está imputado Daniel Taito, el ex Subsecretario de Información Pública, la Fiscalía de Estado fue aceptada como querellante.
Meza Evans aprovechó para aclarar que en realidad esa condición fue aceptada porque no había ninguna duda sobre la legitimidad para ello, teniendo en cuenta que se analiza el uso de fondos públicos.
Ingentis
Para el funcionario, no caben dudas de la participación del ex gobernador Mario Das Neves y de su Ministro Coordinador de Gabinete, Pablo Korn, en el desfalco multimillonario que sufrió la provincia al fracasar el proyecto de generación por ciclo combinado.
Tampoco es ajeno a esa maniobra el ex titular de Petrominera, Luis Tarrío, quien estaba al frente de Petrominera cuando fue capitalizada mientras el privado se alejaba del negocio.
“Al menos ellos tres serían los primeros en la fila de los imputados” sostuvo Meza Evans en diálogo con este servicio informativo.
El fiscal de estado aclaró que la investigación tiene que ver con la muerte de Ingentis como proyecto y no con su nacimiento, ya que en un principio aparecía como una iniciativa económicamente viable incluso impulsada por el gobierno nacional.
Las dudas nacen sobre cómo se desactivó ese proyecto, en el que el único beneficiado fue el grupo Pampa Holding que lidera Marcelo Midlin.
Según Meza Evans, esa firma se quedó con toda la plata que tenía la sociedad anónima, en la que al estado lo hicieron actuar como el socio bobo, además de los bienes que tenía como activos y una máquina generadora.
El fiscal considera que a Petrominera se la capitalizó para luego involucrarla en el proyecto a sabiendas que el grupo de Midlin ya se estaba retirando del negocio, y de esa manera cubrir la formalidad de que queda una sociedad anónima en marcha.
Reconoció que le costó mucho trabajo desentrañar todas estas maniobras en la copiosa documentación que debió analizar, entre ellas las actas de directorio que son bastante esclarecedoras pues “se hicieron meticulosamente” explicó.

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