Lo dijo a Radio Pacífico Lidia Reyes, una colaboradora de la capilla del Barrio Itatí que Kamau ordenó demoler para seguir adelante con el programa de mejoramiento vial. En ella 130 chicos merendaban y recibían apoyo espiritual. A casi un mes, los vecinos siguen en la espera. “Vino en campaña y prometió ayuda, pero después de demoler no apareció. Vamos a hacer pastelitos para levantarla por nuestra cuenta, la gente humilde y noble trabaja así” dijo. ver fotos
Desde el móvil de Pacificas Mañanas ubicado en el lugar, Reyes contó: “El intendente nos dijo que no nos preocupemos, que sin capilla no nos íbamos a quedar y seguimos esperando. Tras la demolición, no cambió la situación, estamos esperando que nos ayude para que los chicos sigan merendando y estudiando catecismo. Les dábamos la merienda a 130 niños. Además se les enseñaba catequesis y se les daba una contención espiritual. Los días festivos hacíamos chocolates, juegos. Ahora no hacemos nada
Los chicos tomaron la comunión en el terreno baldío”.
Conmovió al decir: “La virgen quiere que este la capilla. Ahora venderemos pastelitos y empanadas para ver si podemos volver a hacerla por nuestros medios. La gente humilde y honrada trabaja así. Los chicos extrañan porque siempre se reunían a jugar, en catecismo, a merendar, los días de fiestas. Desde que tiraron la capilla nadie se acercó. La última vez que vinieron fue a tirar la capilla”.
En tanto, adelanto algunas acciones que llevarán adelante: “Los vecinos queremos juntar firmas, vamos a seguir peleando y no nos quedaremos quietos hasta tener la capilla. Los chicos de escasos recursos tomaban la leche acá, comían frutas y yogurt.
Desde que tiraron la capilla esperamos, pero no nos dieron nada, ni un techo para estar con la virgen celebrando la misa. Los chicos se rebuscan por donde pueden pidiendo, por suerte Desarrollo Humano nos aseguró la continuidad de la copa de leche, pero estamos viendo como entregarla” concluyó.
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