Más de la mitad del domingo se pareció mucho a su día previo. Noche pesada, calor agobiante desde la salida del sol y un mediodía por demás sofocante.
Comenzó a bajar la graduación y hacia las 17:00 ya el termómetro marcaba 24 grados, con lo cual se evitaron altísimos consumos de energía y se alivianó la demanda de agua.
Si bien la lluvia se contuvo este domingo, parece que no correremos la misma suerte, desde hoy y hasta el jueves, de acuerdo al pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional.
Tormentas constantes, incluso con secuencias eléctricas, no evitarán el repunte del calor que para el miércoles se espera que trepe otra vez a los 40 grados; por lo tanto, habrá que pensar en el beneficio para el campo y acomodarse con el agua para seguir las tareas cotidianas.
COMO SIEMPRE
Por supuesto que el domingo no quedó en la anécdota del termómetro, sino que se trasladó al padecimiento tristemente clásico de cada verano.
No fue el primer día, ni será el último en el que con el calor baje la presión del agua y en toda la ciudad se sienta la escasez.
Como si fuera una Ley, Rafaela sigue como desde hace décadas, sufriendo el flagelo de estar siempre sin agua y más aún cuando se la precisa de manera absoluta.
Entra aquí la reflexión sobre las condiciones de infraestructura actuales, con una planta de ósmosis inversa que ya no da abasto, con una licitada en su faz técnica que concluirá la oferta económica esta semana, pero que en cuanto llegue el próximo verano y se la ponga en marcha, no hará más que brindar un mínimo porcentaje de alivio.
Ciertamente el problema se origina en la falta de tomas naturales que tiene la ciudad y en la constante demora que existe con los acueductos. Tantas veces se habló de la falta de compromiso de la administración Binner para llevar adelante la licitación de esta obra que transformará a la Provincia, que comenzó con la justificación inválida de no confiar en la confección de pliegos hecha por el Gobierno de Jorge Obeid, pero que en más de tres años jamás pudo encaminar su definición.
Ya van ocho postergaciones y si las plegarias lo hacen posible, sería en el próximo mes de febrero cuando se pueda hacer el acto que dé pie a un futuro inicio de obra.
Hermes Binner, con la disposición de 20 millones de pesos para una obra de 1.400 no alienta mucho a quienes deban encarar el trabajo, por lo tanto será una cuestión azarosa la posibilidad de concreción.
Si se hubieran cumplido los plazos originales, Rafaela estaría a meses de tener el acueducto en su límite, por lo tanto el verano de 2012 hubiese podido ser el primero con cierta distensión en este tema tan reclamado y tan necesario.
Será entonces que deberemos seguir malacostumbrándonos a este padecimiento que no cesa en enero con los picos de temperatura, sino que son muchos los barrios que sufren incluso en invierno. Hay que reconocer que no es responsabilidad de esta administración exclusivamente la realización de los esperados acueductos, pero sí es una falla grave la de interrumpir un proceso que se había iniciado y nunca se supo cómo retomar.
ALGUNOS
SIN LUZ
Otro de los clásicos de la ciudad es la falta de luz con grandes calores o con tormentas. El viento que trajo cierta calma para la demanda energética, dañó algunos árboles, cayeron ramas y de esa manera quedaron unos cien usuarios sin servicio en diferentes puntos de la ciudad, que obtuvieron respuesta ordenada y progresiva del personal de la Empresa Provincial de Energía, a pesar de la reducción de personal que tiene por ser esta una época de receso natural, quienes atendieron las consecuencias de cinco cables cortados y de tres postes caídos.
Quienes no tuvieron tan livianas consecuencias en la formación de la tormenta que dejó pasar el domingo para desatarse, fueron algunas zonas rurales de Galisteo, donde todo el pueblo aún estaba sin luz al cierre de esta edición. Lo mismo sucedió en María Juana, San Cristóbal, San Guillermo.
Hubo algunas triangulaciones que quedaron sin servicio, como San Guillermo, Arrufó y Villa Trinidad, por la salida de servicio de una línea de media tensión de 33 KV y cables cortados. En tanto, entre San Guillermo, Curupaytí y Monigotes, estuvo afectada una línea de media tensión de 13,2 KV, hasta cerca de las 21 horas.
En tanto, durante toda la jornada de hoy varias cuadrillas de diferentes agencias de la Sucursal Rafaela, atenderán problemáticas conexas en toda la zona de influencia de este segmento de la EPE en la región.


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