La primera ola de calor prolongada en Gran Bretaña en siete años tomó al país por sorpresa y provocó la muerte repentina de cientos de personas mayores.
Según estimó el London School of Hygiene and Tropical Medicine, cerca de 650 personas podrían haber muerto prematuramente debido al calor en los últimos nueve días, de acuerdo con datos basados en fallecimientos durante olas de calor previas. Tras un verano muy lluvioso en 2012 y la primavera más fría en más de 50 años, las temperaturas subieron en el país debido a un cambio hacia el Norte en ondas de aire a gran altura, lo que llevó a varias autoridades a emitir alertas públicas por el calor. Las altas temperaturas generaron, además, problemas en rieles de trenes y agotaron las ventas de ventiladores eléctricos. Gran Bretaña registró anteayer su mayor temperatura en lo que va del año, 32,2 grados, y los meteorólogos prevén aún más calor para estos días.
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