La bonanza del clima de los últimos 15 días con temperaturas rayanas a los 30 grados en el oeste vitivinícola, han equilibrado la maduración de las uvas.
En cuanto al grado alcohólico, el dato llamativo que surge de los informes del INV, es que en el oasis sur de la provincia de Mendoza -departamentos de San Rafael y General Alvear- y algunas zonas productivas de Neuquén, el grado de las uvas tintas está cerca de los 13,85º, mientras que para las blancas puras, superan los 13,25º, valores muy superiores a otros oasis productivos del país. Puntualmente haciendo un análisis de las uvas para mosto que están ingresando en los lagares -el INV ha monitoreado alrededor del 20% de las uvas que ingresan en bodegas con ese destino-, en San Juan el grado es de 12,50 lo que representa unos 213 gramos de azúcar. En Mendoza los números son similares y el grado para las "mosteras" está en los 12,70 lo que implica unos 216 gramos de azúcar de promedio acumulado desde que comenzó a ingresar la uva, hasta las últimas mediciones de abril. Los técnicos del Instituto confían y apuestan a que con los calores de la últimas semanas -temperaturas de más de 30º-, el promedio de azúcar en las uvas mosteras, alcancen los 220 y 225 gramos; dato que alivia las expectativas de los productores que veían peligrar el subsidio de $0,17 de los gobiernos. En cuanto al mercado de precio, se ha tranquilizado, y según los operadores se están pagando entre los $0,70 y $0,75 el kilo de uva con destino a mosto. De todas maneras, y por las dudas, desde distintos sectores continúan arrimando alternativas de flexibilidad en los requisitos de los contratos. Por su parte, desde los gobiernos insisten en no comprar menor calidad con dinero del Estado. "Pretendemos llegar a los mercados internacionales con calidad en el producto. En esos niveles se exigen mínimos de grado y calidad", aseguran.
Comentá la nota