El pésimo estado de muchas arterias de la ciudad a las que aún no ha llegado el pavimento es evidente y preocupante. Este escenario se agrava más aún los días de lluvia, cuando aumentan los inconvenientes para los vecinos que deben transitar por ellas. A través de una visita a los barrios Villa Piazza Sur y Burgos y Catamarca, EL TIEMPO tomó ayer contacto con esta problemática.
Es paupérrimo el estado que presentan muchas calles de tierra de la ciudad merced a la falta de mantenimiento que se les brinda de parte de la Comuna. Esta situación se agrava más aún los días de lluvia, cuando las pésimas condiciones de estas arterias generan numerosos inconvenientes a los vecinos que deben transitar por ellas. Sin un vehículo es imposible surcar por esa geografía de elevaciones, depresiones, lagunas y cráteres.
En horas de la tarde de ayer, EL TIEMPO recorrió diferentes sectores de Azul para tomar contacto con esta problemática que afecta un importante número de azuleños.
“Puede ser…”
El deterioro que se percibe en muchas calles de Azul a las que el gris del pavimento aún no ha llegado es evidente e innegable; como también es entendible el malestar de aquellos que deben convivir con esta situación a diario.
Llamó mucho la atención que varios vecinos agradecieran al reportero gráfico de este matutino por el simple hecho de tomar una imagen con el objetivo de reflejar la problemática existente en diferentes sectores. ¿Esto estará relacionado con que no recibirán respuestas de parte de quienes deben atender la cuestión? “Puede ser, puede que no”…dice la letra de una canción de la Pequeña Orquestas Reincidentes. De todas formas, al seguir tomando contacto con la gente tomó más fuerza el “Puede ser, puede que sí”.
La recorrida de este matutino hizo escalas sólo en dos barrios Villa Piazza Sur y Burgos y Catamarca. Los sectores visitados precisamente fueron: Malvinas y Guido Spano; Comercio y Guaminí; Industria y Guaminí; De los Fortines y Rivas; General Paz e Industria; Miñana y Malvinas; Guaminí y Las Vías del Ferrocarril; Moreno y Tapalqué; De Paula y Tiro Federal; y San Juan entre De Paula y Burgos.
“…puede que sí”
“Más fotos…sacá más fotos. Tengo todo el asfalto pago”, vociferó con cierta vehemencia un vecino del Barrio Burgos y Catamarca. “Así no podemos vivir”, aseguraba el mismo hombre con gestos de indignación.
Fue en esa zona de Azul donde otra persona apuntó: “La semana pasada estuvo la máquina trabajando…y miren como está ya la calle”.
Por otro lado, en Villa Piazza Sur un joven que circulaba en moto expresó que “los pozos los tapan así nomas y a los dos días se hacen de nuevo”.
Otra de las cuestiones que es muy evidente en esa zona de Azul es que en varios tramos de la calle Industria la única “industria” que puede crecer a pasos agigantados es la de los trenes delanteros y los amortiguadores, ya los desprevenidos conductores no saben cuán profundo pueden ser los baches y eso implica que los vehículos puedan sufrir más de una rotura. Cómo para ir, después de esta “expedición”, a realizar la VTV…
“La lluvia no inspira”
En las zonas mencionadas, salir de las viviendas los días de lluvia -y varios después también- es una tarea casi titánica, para la cual se requiere mucha valentía. Aquellos que no cuentan con automóvil, durante esas jornadas se presentan inconvenientes de diferente tipo y factor, ya que hay que ir a trabajar, a llevar a los chicos a la escuela o simplemente a realizar trámites o mandados. Además, luego del paso de la lluvia las piletas o piscinas sobran, algunas de dimensiones que podrían considerarse como olímpicas. Hay que tener en cuenta que tampoco abundan en varios sectores los cordones cuneta, por lo cual el escenario se vuelve aún más caótico.
Como también son calamitosas las malas condiciones de algunas veredas, las cuales también se anegan, lo que obliga a quienes caminan por el lugar tengan que sacar a relucir todo el coraje para circular -y a empaparse, obviamente- corriendo el riesgo de hundirse hasta las rodillas, a conseguir un kayak o a quedarse en casa mascullando bronca.
Respuestas
Si bien esta es una problemática que existe en esta ciudad desde hace mucho tiempo, eso no significa que no haya que buscarle una solución; sobre todo porque se relaciona con mejorarle la calidad de vida a muchos azuleños.
En tiempos preelectorales las promesas -provenientes de un lado y de otro- sobrevolarán la ciudad en búsqueda del voto tan ansiado…esperemos que a las promesas no se las lleve el viento, o se pierdan en un bache. Respuestas…claras, concisas, evidentes. Respuestas…eso es lo que los vecinos necesitan.
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