No se ve en las calles la misma presencia de fuerzas de seguridad

No se ve en las calles la misma presencia de fuerzas de seguridad
En plena campaña pre electoral, cuando las movilizaciones y el pedido del “Estado de Emergencia en Seguridad” era insostenible en nuestra ciudad, por reiterados hechos de violencia, desde el Estado Nacional se implementó en toda la Provincia un despliegue de efectivos de Gendarmería y Prefectura, sin precedentes. Se dijo que era una acción electoralista, que ya se confirma a pocas horas de terminado el acto eleccionario del domingo próximo pasado.

Eran los taxistas y remiseros, el sector más vulnerable de la sociedad. Por eso fueron los que con mayor vehemencia reclamaron en las puertas del municipio; al Departamento Eje-cutivo y, en el Concejo Deliberante que era menester declarar en nuestra ciudad la Emergencia en Seguridad, por todos los hechos que estaban sin poder ser controlados en la ciudad.

Los choferes de autos

Los choferes de taxis y remises, tiroteados y reiteradamente violentados y robados, eran los que mayor énfasis hacían en remarcar que era imposible continuar con una situación que se “había desmadrado”. Hasta amenazaron con realizar un paro total del servicio que prestan, inclusive al que se sumarían los choferes de los colectivos urbanos que también eran objeto de reiterados delitos.

Hoy, consultados a los trabajadores del transporte de autos, dicen que hace 15 días que no reportan, por ejemplo en la parada de Plaza Mitre, ningún hecho delictivo contra los autos que prestan el servicio en ese lugar.

Las excusas del municipio

Cuando recibía la presión por la declaración de emergencia, que ciudades vecinas como Campana ya lo habían implementado, el municipio salió a decir “que no podían implementarlo por cuestiones políticas” y, mientras prometían que lo harían, también cuestionaban su eficacia ya que “en Campana la experiencia de implementarlo no dio resultados”, aducían.

Mientras tanto, evadía el tema Cáffaro argumentando que “no es responsabilidad directa del Intendente el tema de la seguridad de Zárate”, por eso Scioli pone a un ministro de seguridad duro, como el intendente de Ezeiza, en plena campaña electoral.

Llegan fuerzas de seguridad

Mientras todo esto ocurría, Sergio Berni, desde la Secretaría de Seguridad, implementa al fin en nombre del Gobierno Nacional, un reiterado pedido zarateño, que salga Gendarmería y Prefectura a custodiar las calles y barrios de la ciudad.

Lo que se implementa después de las PASO, con toda la sospecha que se trataría de un parche electoralista, lo que Berni negó diciendo que se quedarían luego del pasado el 27 de octubre.

Se cambia el comisario

El Comisario Daniel Manfredi se mostraba muy contento con la llegada de los efectivos de ambas fuerzas de seguridad, lo que vendrían a poner tranquilidad a una policía bonaerense totalmente desbordada por falta de recursos humanos (policías) y de elementos de logística, como patrulleros y elementos de comunicación, en una ciudad que indudablemente, necesita por lo menos una comisaría más, hace rato.

Votamos y se nos abandona

Ahora bien. Vimos teñidas las calles de colores de Gendarmería y Prefectura Naval, durante los primeros 15 días. Los gendarmes tirados en el piso de un gimnasio como ganado para dormir, daba la pauta que esto no duraría mucho tiempo.

Y así fue. Con el correr de los días, e inclusive ya antes de las elecciones del domingo pasado, cada vez se veía menos presencia de estas fuerzas de seguridad que llegaron y nos dieron un mes de paz.

Ahora, ya no están. Casi no se los ve, como lo fue en el último mes en todo su despliegue, aunque a decir verdad, siempre fue dentro del radio céntrico solamente. ¿Qué pasará ahora con nuestra seguridad?

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