Las Avds, Rocca, Mitre, Bv. Sarmiento, Av. Rivadavia, las calles Luis Costa, Becerra, Guemes, Dominicis, 25 de Mayo fueron transitadas en estos días por miles y miles de personas que además ¡se compraron todo!
Y fueron varios los días en que Campana se convirtió en un gigantesco shopping donde todos compraban regalos. Para los niños, atenciones para quienes han merecido que se les obsequie, a los padres, novios, esposos, abuelos amigos en fin, lo que uno pueda imaginar.
La recesión, la crisis mundial, los altos precios, todos esos argumentos parecieron haberse volatizado y la fiebre por las compras contribuyeron a darle esa fisonomía festiva tan tradicional como atractiva a la ciudad.
Habrá que ver qué pasa con Año nuevo-aunque siempre merma mucho en relación a la Nochebuena y Navida, luego vendrán los Reyes pero que en estas fiestas que vivimos la gente compró a morir, no se puede discutir, por suerte.
Los arbolitos estuvieron repletos de regalos y buenos deseos.
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