La calidad educativa y de vida hacen agua en la zona rural de Azul

En la Provincia son varios los distritos donde se “padecen” condiciones similares, pero en el nuestro la situación parece agravada por el lastre que dejaron los inundaciones de hace dos años. Con arterias “intransitables”, docentes y padres penan por llegar a la Escuela N° 38 y al Jardín N° 15. Una realidad donde la igualdad de oportunidades es sólo un enunciado.

Las tres inundaciones de 2012 dejaron algo más que un triste recuerdo. Al menos es lo que aún hoy padecen los pobladores de la zona rural del Distrito de Azul, donde al decir de funcionarios de la actual gestión, pasaron varios meses sin que pudiera realizarse el mantenimiento adecuado de los caminos producto de las adversas condiciones climáticas. La situación no es nueva ni exclusiva de nuestro Partido, pero lo cierto que el estado en que se encuentran aproximadamente la mitad del total de los 3.500 kilómetros de caminos rurales del distrito, aleja a muchos ciudadanos de la igualdad de oportunidades de la que tanto se habla. Algunos funcionarios provinciales se llenan la boca hablando de calidad educativa y de vida; vergüenza debería darles por cómo se vive en la zona rural bonaerense, donde por el deficitario estado de los caminos deja aislados a muchos hasta para el caso de una emergencia hospitalaria.

Postas sanitarias 

Fernanda Uhalde y Ornella Turón, docentes de la Escuela N° 38 y del Jardín N° 15, respectivamente, revelaron en diálogo con EL TIEMPO que debido a las malas condiciones de los caminos, los trabajadores rurales hacen “postas” con sus vehículos cuando una persona requiere de atención médica, y que los propietarios de los campos abastecen a sus empleados acercándoles insumos de la ciudad mientras se mantienen aislados. Realidades de casi todos los días, a pocos kilómetros del casco urbano de Azul.

Uhalde y Turón se acercaron a este diario por el estado en que el miércoles se encontraban el camino alternativo –único posible al momento- para acceder a los citados establecimientos educativos, lo que les impidió dar clases jueves y viernes. Y el miércoles, cuando sí lo hicieron, tomaron como improvisado salón una vivienda de reducidas dimensiones. Las maestras dijeron que el responsable de Vialidad Rural y Talleres, Sergio Spitale, no sólo no cumplió con su compromiso de arreglar los caminos sino que, además, no las recibe cuando ellas se llegan personalmente hasta el Municipio para conversar sobre la situación.

Ante la consulta de este matutino, Spitale dijo que estarían trabajando del viernes al domingo “de corrido” en el camino en cuestión y que, apoyados en el buen clima que presagiaban los pronósticos, esperaban poder reacondicionar el trazado –al menos permitir el paso vehicular- para el día martes. Sin embargo una mujer que tiene domicilio en ese sector rural del Distrito, se comunicó ayer a la mañana con la redacción de este diario y negó que hubiera personal de Vialidad trabajando.

“El maquinista nos dijo el miércoles que ya sabían que desde el jueves no iban a trabajar porque les deben las horas extras. De todas formas, cuando sí vienen, tapan dos pozos y a las 15 se van; es como que se nos ríen en la cara”, expresó Miriam.

Voces cantantes de muchos

“Nosotros venimos penando desde hace dos meses y medio donde no hemos tenido ningún tipo de arreglo de los caminos. Generalmente entramos por el camino del Pajonal, por Ruta 60; en la declaración jurada que presentamos como docentes dice que ese el camino por el que tenemos que llegar a la escuela y, desde fines de abril, no podemos hacerlo. Lo que se ve en las fotos es el camino ‘bueno’, el Camino de Miraflores, por el lado de Tandil. Así está el camino y hace una semana que no llueve”, afirmó Uhalde. “La gente está totalmente indignada porque, de diez días, sólo uno tuvimos clases. Ayer (por el miércoles) se encajó una 4×4, tuvo que venir otra a sacarla y dimos clase en una casa chiquita; los papás se tuvieron que quedar afuera con una bebé porque no había lugar ¿De qué calidad educativa nos están hablando? ¿De qué derecho a la educación de los chicos nos están hablando?”, se preguntó.

La docente comentó que, de regreso a la ciudad, conversaron con el chofer de una maquinaria de Vialidad que se hallaba trabajando en el camino. “Le pedimos que siguiera 7 kilómetros más adelante para arreglar este desastre que es el Camino Las Marías, que es donde no pudimos ingresar a la Escuela y nos respondió que no podía ir sin la orden, que fuéramos a hablar con (Sergio) Spitale. Lo fuimos a buscar a Spitale, nos dijo que iba a arreglar las cosas y nunca las arreglaron”, señaló Duhalde.

Las maestras dan cuenta de las penurias que pasan para llegar a su lugar de trabajo, pero a la vez son la voz de quienes viven en la zona rural y más padecen el estado de los caminos. “En el canal mostraron imágenes como que eran los caminos de Cacharí y eran los caminos de la Escuela 38 y del Jardín 15. Nadie nos da una solución y los padres no aguantan más…no puede ser que los chicos no tengan lo mínimo, que son las clases. Las chicas con más años en la docencia rural podrán decir que antes pasaban veinte días sin clases, pero eso era 20 años atrás; estamos en 2014”, manifestó.

El arreglo de los caminos rurales no admite diferencias; lo dice el sentido común y la Constitución Nacional, que garantiza el libre tránsito. “Nos dicen ‘tiene prioridad otra escuela’, pero no somos ciudadanos de segunda. Tenemos mamás embarazadas que no sé cómo van a salir del campo; tendrán que salir a caballo”, señaló Uhalde. “Una mamá se descompuso y la llevó el marido en la camioneta pero terminaron haciendo postas con otros vehículos; es terrible…”, agregó.

Uhalde sostuvo que “el lunes nos dijeron que estaban arreglando El Pajonal y nos pusimos re contentas pero, cuando pasamos por ahí, tierra negra estaban tirando. Se sabía que, en cuanto lloviera, peor iba a estar. La gente no puede salir, es rehén del camino. Los mismos patrones le están alcanzando a sus empleados la comida y el resto de los insumos que precisan”.

Realidades y cantidades

Uhalde consideró que la situación de los caminos rurales no es similar en Partidos vecinos al de Azul. “Cruzás el Arroyo de los Huesos y te das cuenta que no estás en el mismo distrito”, señaló en relación con Tandil y diferenció la respuesta que la Municipalidad tuvo tras la queja “masiva” de los vecinos cacharienses. “Los nuestros son diez papás y los dieciséis chicos que yo tengo en la escuela, pero no tenemos igualdad. Dicen ‘vamos a arreglar el camino de la escuela 65’; nosotros estamos a 25 kilómetros de la escuela 65 y esa escuela tiene bueno el camino alternativo. Los papás se enojan con nosotros, pero últimamente no pudimos pasar ni con una 4×4”, afirmó.

Tras mencionar que “las inspectoras (de Educación) están haciendo todo lo que a ellas les corresponde”, Uhalde aclaró que “esto de salir a los medios lo tomamos como un recurso para ser la voz de aquellas personas que padecen esto a diario, que llaman todos los días a Vialidad y no saben qué más hacer”.

La historia de un productor que lleva a su hija de 4 años de edad a la escuela a bordo en un tractor por un pantano, difundida por el Canal Somos Azul, quedó en la retina de quienes se sintieron identificados con esa situación, y de otros que se sorprendieron por las condiciones que afrontan los pobladores rurales.

“El tractor pasó una semana después de la lluvia, no 48 horas. No podemos manejar el clima, pero tampoco ser rehenes. Si es necesario que la ciudad compre tosca, tendrá que hacerlo pero esto no puede seguir así. El mismo hombre de la máquina (de Vialidad Rural) nos dijo que ‘se habían mandado una macana’ en tirar tierra negra ahí”, concluyó Uhalde.

Jardín y computadoras, pero sin calefacción

Ornella Turón sabe de lo importante y de lo urgente. El Jardín 15 donde desempeña su labor docente es una realidad y tienen hasta computadoras, una herramienta considerada fundamental, pero carecen de lo esencial: calefacción. “Nosotros peleamos cinco años por el jardín y lo tenemos, pero los chicos tuvieron 30 días de clases en lo que va del año por el estado de los caminos y, así, no podemos evaluar ni nada”, sostuvo y manifestó que “estamos en el medio del campo y, si alguien tiene un calefactor para donarnos, se lo vamos a agradecer”.

“Cuando los chicos supieron que íbamos a ir a la escuela y al jardín, creyendo que íbamos a poder pasar por el camino alternativo se pusieron felices de la vida, pero no lo logramos; es una fiesta para ellos que podamos tener clases”, advirtió Turón.

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 “EN UNA TEMPORADA NO PODEMOS ENTOSCAR 1.500 KILÓMETROS”

Como responsable de Vialidad Rural y Talleres, Sergio Spitale reconoció las deficiencias que tienen los caminos rurales del distrito, aunque advirtió que sólo 1.500 kilómetros del total de 3.500, no goza de buenas condiciones en la actualidad. Respecto del reclamo puntual de los caminos “Miraflores” y “Las Marías” afirmó que se estaría trabajando durante todo el fin de semana largo, sin pausas, y que hacia el martes las condiciones de ese trazado serían diferentes. “Estábamos desbarrando cuando llovió otra vez y ahora recomenzamos esos trabajos. Cuando hacés el desbarre de un pantano, siempre se le tira tierra para que absorba la humedad y el agua que pudo haber quedado, y después se le tira la tosca; de lo contrario, el agua ‘lava’ la tosca”, afirmó el funcionario.

Spitale dijo que el cierto que este sector no fue alcanzado aún con los trabajos para darle una solución de fondo, que pasa por levantar el camino que quedó debajo del nivel de los campos. “En una temporada no podemos entoscar los 1.500 kilómetros que tenemos en el distrito (de caminos por reacondicionar). Con el agua, sobre todo en sectores bajos, hay caminos que quedaron destrozados”, agregó. Indicó que las tareas en marcha, a veces chocan con la falta de compromiso y de responsabilidad de algún contratista rural y/o productor. “Una persona anduvo por el Camino Viejo a Tandil, pasando Cortaderas, y rompió el camino el fin de semana (pasado). La foto la tomó otro productor y la realidad es que tenemos 1.500 kilómetros en mal estado, pero otros 2.000 kilómetros donde se puede circular”, aclaró Spitale y amplió: “Una cosa es sacar al chico en tractor para ir a la escuela o a la mujer embarazada, y otro sacar la hacienda o las semillas de los campos con los equipos completos, incluyendo los tractores”.

El funcionario coincidió con el ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Alejandro “Topo” Rodríguez, quien dijo que la problemática de los caminos rurales es común en la Provincia. También advirtió que desde la Federación de las Municipalidades se está haciendo un relevamiento sobre el tipo de maquinaria que necesita cada Distrito, lo que da la pauta de la situación a nivel provincial. Cuando se le indicó a Spitale que, a instancias del comentario de distintos conocedores de la zona rural, en Tandil no sucede lo mismo que en nuestro Partido, respondió: “Tandil es otro suelo; la mayoría son altos y tienen tosca”. “Los caminos en Benito Juárez tenían muy buen trabajo hecho, no lo tienen hoy; hoy se están quejando, no sé si se cambió de política o qué pero le han ‘desarmado’ todos los caminos. Tapalqué tiene caminos complicados, lo mismo que Las Flores. En Olavarría se puede ver desde la autopista los caminos hacia adentro y los tienen complicados”, fundamentó.

El funcionario expresó que, en lo que va de la gestión Inza, no se pudo completar el trabajo que requieren los caminos rurales por las condiciones climáticas adversas y por las secuelas que dejaron las inundaciones de 2012. “Tuvimos una primera temporada en la que nos hicimos cargo viendo qué teníamos y qué no teníamos y, cuando pudimos ponernos a trabajar, tuvimos que ir a sacar agua de todos lados por las tres inundaciones. Esta es la única temporada que tuvimos como para trabajar y a medias, porque a partir de febrero llovió”, señaló Spitale, quien enumeró algunas obras concretadas. “Camino a Ariel se levantó, se entoscó y cuneteó todo y se puede llegar bien a la escuela. También en el Camino viejo a Tandil, hasta Cortaderas y Camino Viejo a Las Flores y hasta La Sofía; lo que en el Camino a Las Curvas y el de Chillar-16 de Julio, que está bueno. Camino a Las Negritas, a sólo 12 kilómetros de acá, lo fui a recorrer y se han roto cuatro o cinco alcantarillas que el lunes vamos a cambiar. Y se llegó a entoscar en caminos como Santa Laura o San Javier”, finalizó.

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