Eso aumentó este año, en promedio, el costo de calefaccionar una vivienda con los combustibles más comunes. Hay que tener mucho cuidado con los consumos de electricidad y gas
Con los bolsillos “helados” y las tarifas hechas un “infierno”, este invierno no será nada barato calentar nuestras casas. Es que los combustibles más utilizados para alimentar los artefactos de calefacción llegan con aumentos que parten del 30 y llegan hasta el 200 ó 300 por ciento, respecto de 2015. Así, en promedio y haciendo un cálculo bastante conservador, este año costará no menos de un 50 por ciento más estar calentitos.
El mayor impacto lo sentirán, sin dudas, todos aquellos hogares que usan gas natural. La quita subsidios dispuesta por el Gobierno nacional, sumado al fuerte ajuste tarifario, se verá reflejado con mucha intensidad en las próximas boletas. Por caso, un hogar con un consumo medio de 600 metros cúbicos por bimestre y que el año pasado pagó 1.200 pesos, este año recibirá una boleta superior a los 2.200 pesos (aunque desdoblada mes por mes). La única posibilidad de pagar menos será reducir sensiblemente el consumo, y mantener así algún beneficio estatal.
Algo parecido les sucederá a las familias que tienen calefactores eléctricos, ya sean las tradicionales estufas a cuarzo o los modernos split frío-calor. También en este caso se sentirán las subas tarifarias y la quita de subsidios, aunque en un rango menor al del gas natural, ya que la Epec viene ajustando progresivamente las tarifas en los últimos años. No obstante ello, un hogar que se calefaccione con energía eléctrica pagará este año una boleta entre un 40 y un 60 por ciento más alta que en 2015.
Las familias que usan gas envasado serán las que menor impacto sentirán en sus presupuestos de invierno, toda vez que se trata de un producto que venía aumentando año tras año. De todos modos, en abril, la garrafa de 10 kilos pasó de 90 a 115 pesos (28 por ciento más), mientras que el tubo de 45 kilos llegó a 590 pesos (desde los 500 que costaba el año pasado).
Las viviendas con hogares o salamandras también tendrán que gastar bastante más este año: la tonelada de leña picada se vende hoy entre 2.500 y 3.000 pesos, dependiendo si es mezcla o quebracho blanco. Una salamandra funcionando a pleno 10 horas por día puede “tragar” entre 400 y 500 kilos de leña por mes.
Finalmente, el querosén cuesta casi lo mismo que la nafta: 16,40 pesos por litro, y para colmo, es muy difícil de conseguir.
Calefactores y estufas están por las nubes
Al igual que los combustibles, los artefactos para calefaccionar las casas también te dejan “helado” el bolsillo.
Los más caros son los tipo split, frío-calor, eléctricos, con precios que parten en los 9.000 pesos y llegan hasta los 15.000 en los modelos más grandes.
Los calefactores a gas también están “saladitos”. Los de tiro balanceado (recomendados para los dormitorios) parten de los 5.000 pesos y llegan a 7.500 pesos. Los modelos sin salida, son un poco más baratos, pero tampoco tanto.
En el caso de las salamandras hay mucha variedad de precios. Las tradicionales de hierro rondan los 2.500 pesos, mientras que las de doble combustión arrancan en los 10.000 pesos, y de allí para arriba.
Los caloventores eléctricos cuestan entre 800 y 1.000 pesos; los convectores, rondan los 2.000 pesos; y las estufas a cuarzo van de los 280 a 600 pesos, de acuerdo a la cantidad de velas. Las estufas a querosén, desde 1.200 pesos.
El gas natural, sin subsidios
Este mes, el Gobierno quitó los subsidios y subió la tarifa, lo que impactará de lleno en la boleta. Un consumo medio puede llegar a pagar más de $ 2.200 este invierno.
La garrafa llega con aumentos
El aumento del gas también llegó a las garrafas. La de 10 kilos, pasó de $ 90 a $ 115 (a domicilio), y el tubo de 45 kilos, se fue de $ 500 a $ 590. Y se esperan nuevas subas.
La luz calienta los bolsillos
La quita de subsidios y la suba tarifaria encarecen mucho el costo de la electricidad para calefaccionar. Un consumo medio en invierno rondará entre $ 1.800 y $ 2.000.
La leña es cada vez más pesada
Muy utilizada en los hogares del Gran Córdoba, la leña no se salva de los aumentos. La tonelada subió 50%, y se vende entre $ 2.500 (mezcla) y $ 3.000 (quebracho).
Querosén caro y difícil de hallar
Muchas familias aún calefaccionan sus casas con estufas de querosén. El litro se vende a $ 16,40 en las estaciones de servicio. Pero hay muy pocas que lo ofrecen.
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