Productores de Rinconada expusieron ayer los restos de tres flamencos frente al Juzgado Federal 2, como prueba de una denuncia realizada por presunta contaminación ambiental causada por la minería en la zona que comprende la reserva de la Laguna de Pozuelos.
Los animales muertos fueron colocados en la esquina de Senador Pérez y calle Belgrano, donde además fue colocada la bandera que representa a los pueblos originarios. También se pegaron en el lugar diferentes carteles que hicieron alusión a la responsabilidad de las empresas mineras sobre la alta mortandad de animales que existe en la zona, que fue declarada Monumento Natural Nacional en 1981.
Al respecto una de las pobladores de la Cuenca de Pozuelos, Mercedes Maidana, explicó que fueron en la oportunidad seis personas que viajaron desde Rinconada para realizar este protesta con el objetivo de que el fiscal federal Mario Snopek, tome alguna medida al respecto, o bien brinde información de cómo avanza la causa en contra de los responsables de las empresas mineras y funcionarios responsables del Medio Ambiente en la provincia. Hasta el momento los pobladores dicen no haber recibido ninguna información luego de realizada la denuncia en la dependencia de Gendarmería Nacional de La Quiaca.
Teniendo en cuenta que se trata de un área protegida que concentra 44 especies de aves acuáticas y gran cantidad de vicuñas, los productores exigen que algún ente gubernamental pueda proteger la flora y fauna de la zona. La especie más llamativa que habita la Laguna de Pozuelos es el flamenco, por lo que los productores decidieron trasladar sus restos, aunque según sus palabras hay muchas especies más que están siendo afectadas. Mercedes Maidana detalló además que a poco de finalizar el verano, fueron más de cien los animales autóctonos que fueron hallados muertos en la zona. Además aclaró que la Cuenca de Pozuelos es un sitio endorreico, es decir que todas las aguas bajan hacia el centro de las lagunas y no tienen una salida, por lo que pequeños pozos también están contaminados. Incluso en el lugar existe una laguna llamada "de la muerte" porque está situada a pocos kilómetros de una empresa minera, y los animales mueren en los alrededores y las mismas personas que residen tendrían enfermedades a causa de la contaminación.
Los productores dicen contar con el apoyo de docentes de la Universidad Nacional de Tucumán.
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