Hoy inaugura en el Shopping y el viernes en Palmares. Para ambas se invirtieron $ 6 millones y ya contrataron a 40 personas.
El doble corte de cintas, un rasgo de la estrategia de la cadena para sus últimos desembarcos en algunas de las 5 provincias donde ahora está presente (además de Mendoza, Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba y Rosario), es la concreción del plan comercial que trascendió a mediados de marzo pasado. Ahora, la marca, mientras se consolida en el mercado mendocino, apunta sus cañones a la Capital, puntualmente al Centro.
Hasta ahora, los amantes del café que no habían probado nunca los productos del sello Starbucks sólo podían asociarlo al personaje principal del libro Moby Dick, de Herman Melville, de donde los fundadores de la cadena tomaron el nombre para bautizarla en 1971. La cadena, que llegó a la Argentina el 30 de mayo de 2008 y es operada por el grupo mexicano Alsea en alianza con Starbucks Coffee International, representa en el país la mitad de los más de 120 puntos de venta que administra, si se cuenta a la marca Burger King.
Estrategia multitarget
"Tenemos muchas expectativas. Creemos que los mendocinos nos van a recibir con los brazos abiertos", anticipó optimista Diego Paolini, gerente general de Starbucks y ex director de operaciones de BK, para quien una de las claves del éxito para captar la demanda es la locación.
Agregó que "estamos en la puerta de uno de los centros comerciales que más circulación tiene en la provincia, y que además cuenta con un multitarget de público: es distinto el que viene de lunes a viernes, gente de trabajo y chicos, que los fines de semana, mayormente familias, como puede ocurrir con Palmares, donde apuntamos a la gente que vive fuera de la Ciudad".
Para la inauguración se capacitó a 40 jóvenes (identificados como partners o socios) durante casi dos meses sobre las variantes a partir de tres tipos básicos de café: liviano, medium y dark, y la elaboración de sus derivados. Serán quienes atiendan al público en turnos rotativos, entre las 9 y las 23, y hasta la 1 de los sábados.
Sobre la fidelización del público en una plaza "cafetera" y competitiva como Mendoza, Paolini admite que la apuesta está abierta. "Hay lugar para todos, pero vamos por un público nuevo, más allá del que para a tomar su cafecito y sigue. La propuesta es la de captar al consumidor de todos los días con su Starbucks favorito en un ambiente de trabajo o de reunión con amigos. Por experiencia, si logramos que mucha gente defina el de su gusto entre, por ejemplo, el Macchiato o un Frappuccino, lo adoptará para siempre".
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