Se trata de un promedio elaborado en base a estadísticas de 2013. La discusión se reavivó tras la tragedia que dejó 17 muertes en Mendoza. El índice está encabezado por choferes brasileños.
En la memoria colectiva todavía está presente el trágico accidente que enlutó a Mendoza: un camión que avanzaba a contramano y un micro de larga distancia embistieron frontalmente, con un saldo de 17 muertos y 14 heridos. Luego de desechar diferentes hipótesis que habrían motivado el siniestro, se estableció que el consumo de alcohol jugó un papel fundamental. Los 2,32% gramos de alcohol que tenía por litro de sangre Genesio Mariano, el chofer brasileño que transportaba ajo, se convirtieron un cóctel fatal para los pasajeros del colectivo de la empresa Mercobus. El episodio instaló nuevamente el debate sobre cuál es el grado de responsabilidad que le cabe a un conductor en una tragedia de tamaña magnitud. Y en este punto entran a tallar varias razones, que van desde la falla humana, pasando por una conducta imprudente hasta el consumo excesivo de alcohol como detonante de la fatalidad. La mayoría de las veces una conducta imprudente o riesgosa lleva a la muerte de personas inocentes.
Una copa más, una copa menos
El consumo de alcohol siempre reaparece como disparador de los accidentes de tránsito. Desde la Dirección de Prevención Vial, a cargo del comisario Gustavo Maslein, se remarcó que “no es alto el índice” de alcoholemia positiva detectada en choferes de transporte de carga pesada. “En 2013 se hicieron 45.900 controles, y de ese número 1.500 dieron positivos: el 5% correspondió al transporte de carga”, informó Maslein. Una cuenta matemática rápida permite deducir que ese 5% representa a 75 camioneros, de los cuales el 80% son de nacionalidad brasileña. Cabe mencionar que el 95% restante incluye a automovilistas (75%) y a motociclistas (20%). En el transporte de pasajeros no se constataron casos de alcoholemia positiva. A modo de balance el titular de la dependencia contó: “Cuando empezamos a realizar los controles en 2009 se detectaban muchos casos positivos de alcoholemia: el 10% registraba ese resultado. Pero los números de 2013 nos arrojaron una reducción bastante significativa: el registro se ubicó en un 3%”.
Consultado si la frecuencia con la que se detectan casos de choferes brasileños alcoholizados responde a alguna causa en particular, el funcionario policial manifestó: “Se da más que nada después del almuerzo; es muy común la ingesta de cerveza o de la cachaça, una bebida muy popular en el vecino país”. Sobre el comportamiento de conductores de vehículos menor porte reveló: “El consumo se da más los sábados a la noche en adolescentes, mientras que la persona mayor que sale a cenar se cuida, hay más conciencia de la ingesta alcohólica”.
Cuando se comprueban casos de conductores alcoholizados, el primer paso es retener a la persona que comete la infracción. “Si está por encima los índices marcados por ley, la persona queda impedida de seguir manejando y queda en el lugar hasta que vuelva a los índices normales. O también otra persona se puede hacer cargo de la conducción”, indicó Maslein. Asimismo detalló que en ese mismo momento se inicia un expediente. “Se hace el acta de infracción; los alcoholímetros son aparatos homologados, que emiten un ticket con el horario, el lugar y la hora, y la graduación alcohólica, que va anexado al expediente que se inicia”, acotó.
“Los controles se hacen las 24 horas, pero se llevan a cabo con más frecuencia después del mediodía, después de la cena o luego de la salida de los boliches”, puntualizó el responsable del área.
Siniestros con camiones
El sentido común lleva a pensar que el transporte de carga estaría emparentado como responsable de un número significativo de accidentes de tránsito en rutas argentinas. Según el sondeo de la misma repartición, en 2013, de un total de 19 accidentes viales en Entre Ríos, choferes de camiones participaron en 15 de ellos, todos con saldo fatal: hubo que lamentar 23 personas fallecidas. Por lo general, estos siniestros se produjeron por invasiones de carril o despistes, aunque resulta difícil establecer la responsabilidad de camiones como de automóviles, en episodios que terminaron en colisiones frontales.
Controles
A la provincia ingresan diariamente por el límite norte alrededor de 2.200 camiones. Es por ello que las autoridades consideran necesario reforzar los controles en 17 puestos camineros distribuidos en toda el territorio, no solo con el transporte de carga, sino con el resto del parque automotor. En el caso de los camiones se verifica “la velocidad; la seguridad del vehículo; de las cubiertas; la altura; el ancho; uso de cinturón; documentación del personal; de la carga y la habilitación del mismo”, aseveró Maslein.
El aumento de los controles fue cobrando trascendencia a la vez que se incrementaba el tránsito en las rutas entrerrianas. Tiempo después se comprobó que fue una medida que influyó positivamente en la toma de conciencia entre los conductores. Para Maslein es un síntoma “de la incidencia de los controles”. Y reforzó su reflexión: “Cuando comienzan los controles en 2006, hay que tener en cuenta que el tránsito era menor. Eso año a año subió, pero el número de accidentes fue bajando notablemente, aunque nos preocupa todavía la cantidad que se registra”.
Factores que cambian el destino
Muchas veces los números reflejan frías estadísticas, pero que dan cuenta de tendencias que se pueden modificar. En los dos primeros meses de este año lo que más prevaleció fue la alta cantidad de despistes, seguido por los adormecimientos de los conductores por el exceso de horas al frente del volante. Se trata de fallas humanas en las que generalmente el estado de las rutas, su iluminación e infraestructuras quedan exentas.
Sobre la forma de proceder cuando se detecta una maniobra irregular en la ruta, el funcionario afirmó que se activa un sistema, con puestos distribuidos en diferentes puntos. Al respecto señaló: “Están comunicados vía Internet, y a la vez están provistos de celulares, ya sea con enlace con las departamentales o con comunicación directa”. Otro elemento que resulta de vital importancia está vinculado con el aporte que realizan los conductores a través de denuncias anónimas.
“Generalmente ingresan al número fijo de la guardia o están los teléfonos de emergencia: el 101 o el 911, y ellos automáticamente si es un hecho en ruta se comunican con la central -que tiene contacto con todos los puestos- o al puesto más cercano: se estila mucho, sobre todo cuando hay maniobras riesgosas, como lo puede ser un adelantamiento”, advirtió. Finalmente Maslein recordó anécdotas risueñas suscitadas en los operativos donde los conductores apelan a diferentes estrategias para que el nivel de alcohol en sangre sea revertido. “Unos toman agua, otros corren o hacen gimnasia. Aunque en el resultado suele dar positivo”, sostuvo. Durante los operativos los niveles de alcoholemia se ubican en 1 gramo por litro de sangre, sobre todo en jóvenes. Desde el organismo se recalcó que el uso del alcoholímetro favoreció en mejorar la prevención.
Los efectos del consumo de alcohol
La subcomisaria y bioquímica de la Dirección de Prevención y Seguridad Vial, Viviana Gassman, explicó el efecto que produce en una persona la ingesta de alcohol en exceso. “Cuando superamos 1,5 gramos por litros de alcohol estamos comprometiendo seriamente nuestro sistema nervioso central, no solo para la conducción, sino para el manejo de nuestro cuerpo en sí. Las decisiones que tomamos no son acertadas generalmente, porque los reflejos se ven muy disminuidos”, alertó.
Mencionó que esta evaluación se basa en una serie de estudios sobre la sociedad de un conjunto de disciplinas. “Somos una sociedad en la que culturalmente nadie cuestiona un vaso de vino en una comida y después salir a manejar”, enfatizó.
“El conductor más seguro es el de 0 gramos por litro de alcohol en sangre: con 0,15 gramos por litros de alcohol en sangre nuestro reflejos disminuyen; con 0,20 hay falsa apreciación de distancia; con 0,30 hay disminución de todo lo que refiere a la apreciación de velocidad; con 0,50 ya tenemos euforia”, dijo la especialista. Finalmente agregó: “Hay muchos factores que influyen en un organismo durante un control de alcoholemia”.
El transporte de carga, en el ojo de la tormenta
*Controles de alcoholemia: factor clave en la prevención.
*Con 0,15 gramos de alcohol los reflejos disminuyen.
*La de la ruta 7 fue la segunda mayor tragedia vial de Mendoza.
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