La dueña del punto de venta ya tenía a familiares presos por comercialización de estupefacientes.
La dueña de la vivienda allanada les vendía a menores del barrio y hasta ocultaba la marihuana bajo la mantita de uno de sus bebés.
"La verdad es que no tienen escrúpulos. Les venden a menores. No les importa nada. Antes hasta los vendedores tenían códigos, sabían que a los menores no les podían vender. Era una suerte de entender que no podías lucrar iniciando en la adicción a un adolescente", contó uno de los investigadores.
Cuestión de familia
La mujer que regenteaba el lugar tiene familiares presos por tenencia y comercialización de estupefacientes, y ahora ella continuó con lo mismo.
El procedimiento fue realizado por personal de la Policía Federal, que irrumpió en dos domicilios del Barrio 120 viviendas, ubicado a dos cuadras del cruce de las avenidas Terebintos y Choya.
El operativo, fruto de una larga investigación realizada por la Justicia y la Policía Federal, se inició a las 15.30, y los uniformados incautaron casi un kilo de marihuana, divididos en un par de "panes".
Una de las viviendas era donde se realizaba la venta y la restante donde se ocultaba la droga, para poder confundir a los investigadores.
Finalmente, la dueña de una de las viviendas allanadas, que es la "cabecilla" de la banda dedicada a la venta, quedó a disposición de la Justicia Federal.
En este sentido, se dispuso que la mujer cumpla de ahora en adelante un arresto domiciliario, ya que tiene hijos de corta edad y menores a su cargo y bajo su tutela. No obstante, también quedó ligado a la causa un vecino, que le prestaba el patio de su casa a la mujer para que ocultara la droga bajo una gran cantidad de ripio.
Al momento de irrumpir en el lugar, los uniformados se toparon con compradores menores de edad, que se encontraban en el lugar. En este sentido, a uno de los adolescentes se le secuestró una gran cantidad de sustancias que llevaba consigo.
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