En febrero de este año recién se pudieron conocer las Estadísticas Vitales 2012, publicadas por el Ministerio de Salud de la Nación, a través de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud.
En 2012, la Tasa de Entre Ríos fue de 16,7 nacimientos por cada 1.000 habitantes. En 2002 esa Tasa fue de 19,5; en 1992 de 23; en 1982 de 24,4 y en 1980 de 25,9. Esto significa que hay una disminución de 9,2 nacimientos por cada 1.000 habitantes en 32 años.
A lo largo del tiempo, si uno construye una regla histórica se puede advertir que fue fluctuante entre algunos años. Por ejemplo, en épocas de crisis sociales y económicas -año 1989 y 2000- hay un aumento de nacimientos comparado con registros anteriores, pero luego del período, el índice parece retomar y seguir su curso descendiente.
También se advierten particularidades: desde 2008 a 2011, la Tasa también creció para luego posicionarse en 2012 en la más baja de la historia entrerriana de las últimas tres décadas.
Sobre estos datos generales, Graciela Mingo de Bevilacqua, educadora, investigadora y quien se desempeñó durante años como titular en Estadísticas y Censos de la provincia, dijo: “Esto corrobora el último censo que muestra en términos relativos no un crecimiento demográfico, sino una retracción. De alguna manera, la Tasa de Natalidad descendió bastante y tiene que ver con ese proceso demográfico que lleva a un envejecimiento de la población y a la no generación de población joven, sobre todo de niños”.
Sostuvo además que el proceso de envejecimiento describe también, un aumento de la esperanza de vida que compensa la disminución de nacimientos. De todos modos aclaró: “La mayor esperanza de vida de acuerdo a los grupos sociales es una generalización porque a nivel de estratos es diferente. Lo que se da es un poco el proceso demográfico de la mayoría de los países occidentales”, agregó.
La planificación lleva consigo a que los hogares estén constituidos por un menor grupo de integrantes. El descenso de la natalidad también da cuenta de que un sector de la sociedad ha podido ingresar al mercado de trabajo o profesional y esto alarga la posibilidad de tener hijos porque exige una preparación que se extiende más en el tiempo. “En los sectores medios, 15 años atrás, los jóvenes a los 20 ya tenían hijos y ahora, los de 30 y 35 recién empiezan a pensar cómo se puede estructurar su vida familiar”, sostuvo Mingo en declaraciones a diario Uno.
Hay otros puntos de vista que se deben considerar al momento del análisis de la baja en la Tasa de Natalidad. Romina Spoturno, es tocoginecóloga y titular del Programa de Salud Integral de las y los Adolescentes en Entre Ríos.
Señaló al respecto de la baja en Tasa de Natalidad: “Es lo que se espera porque mediante las políticas sanitarias que se desarrollan a nivel provincial, de salud, de educación sexual y reproductiva, hace a una existencia de embarazos más programados y a un mejor control de la natalidad”.
Entre los aspectos positivos, explicó que la planificación de la familia también disminuye el riesgo del niño y de la mamá porque promueve los controles previos para llegar al nacimiento en mejores condiciones.
“La educación da la posibilidad de optar. Es una mejora desde estos aspectos, pero hay que continuar con el trabajo porque hay factores sociales y económicos que aún se tienen que solucionar para que no haya abandono escolar, para que no se tenga que salir a trabajar a mediana edad y para que los jóvenes puedan elegir cuándo tener sus hijos”, agregó Spoturno.
La mayoría de los embarazos que se dan en la provincia están registrados en mamás de 20 a 30 años. En 2012 nacieron en Entre Ríos 21.874 niños y el 18% se dio con embarazos adolescentes. En 2011 fueron 22.216 y en 2010 22.357. Se debe considerar que la Tasa a la que se hace referencia no discrimina por sectores sociales, urbanos o rurales, ni por edades y son aspectos necesarios para un análisis más completo.
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