Cada vez hay menos billetes “chicos” circulando en las calles

Cada vez hay menos billetes “chicos” circulando en las calles
Los kiosqueros son quienes más padecen la falta de cambioEn las calles, quioscos y comercios de Formosa cada vez es mas difícil conseguir “cambio chico”, tal como se denominan a las monedas y a los billetes de dos o cinco pesos.
Por el contrario, cada vez hay más billetes de $50 o $100 circulando como reflejo de la inflación que se instaló hace tiempo en el país e impacta en la forma de compra de los formoseños en particular y los argentinos en general.

“Hoy el tema de conseguir cambio nos complica, porque cuando tenemos que recurrir a monedas o billetes de $2 para poder completar el vuelto hay que rebuscárselas como sea y encima los bancos dan poco en las ventanillas”, asegura el empleado de un kiosco céntrico a El Comercial.

Con cada nuevo papel de 100 pesos se abortan cinco potenciales billetes de 20; 10 unidades de 10 pesos; 20 de cinco pesos ó 50 de dos pesos. Por eso, mientras los cajeros entregan billetes flamantes de 100 pesos y, con suerte, de 50, es un milagro encontrar unidades sanas de 10 o 20 pesos.

En el último año, la magnitud de ese fenómeno se mide en millones. Según los datos del Banco Central, al 31 de diciembre de 2012 había, entre el público y los bancos, 406,6 millones de billetes de dos pesos.

A igual fecha de 2011, la circulación de esa moneda era de 434,7 millones de unidades. Es decir que, en un año, se esfumaron 28,1 millones de billetes de dos pesos.

Algo parecido ocurrió con los papeles de 20 pesos: desaparecieron 22,1 millones de unidades, mientras que el crecimiento porcentual de billetes de 10 pesos fue de sólo 2,6 por ciento.

Entre los valores de baja denominación, el único que se salva es el de cinco pesos, cuya presencia en las billeteras creció 25,9 por ciento (sumó casi 55 millones de unidades).

Más billetes “grandes”

En la otra punta están los papeles de 50 pesos, que aumentaron 68,1 por ciento (pasó de casi 196 millones a 329 millones de billetes), y los de 100 pesos, que pasaron de 1.542 millones a 2.111 millones de unidades, con un alza de casi 36,9 por ciento.

En síntesis: seis de cada 10 billetes circulantes en nuestro mercado son de 100 pesos. Por esa razón, varios sectores de la economía piden la emisión de un billete de 200 o 500 pesos, pero el Gobierno lo evita, ya que sería reconocer el nivel de inflación que oficialmente niega.

Hay comerciantes que cada mañana peregrinan a los bancos para tener cambio, mientras que el uso de la tarjeta de débito es bajo en el total de las transacciones generales, hecho que se complica aún más en los barrios y el interior provincial.

La circulación propiamente dicha de billetes expresa un alza de 25,4 por ciento en todo 2012, con un total de 3.525,7 millones de unidades.

No ocurre lo mismo con las monedas, cuya evolución entre el público y los bancos fue de apenas 5,9 por ciento, aunque a ese promedio lo impulsan las nuevas unidades de dos pesos. De lo contrario, el nivel sería todavía menor.

Una síntesis de la situación fue que 569 millones de billetes de 100 pesos se sumaron durante el año pasado al circulante entre el público y los bancos.

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