Cada vez más franquicias buscan inversores para instalarse en Mendoza

El modelo de negocios es atractivo, entre otras cosas, porque en medio de la desaceleración y el cepo cambiario aún le gana a la inflación. Dicen que la rentabilidad es buena pero que depende del esfuerzo.
Con sus pros y contras, con sus seguridades y riesgos, el mercado de las franquicias continúa expandiéndose en Mendoza. Aunque a menor ritmo que hace algunos años, el modelo de negocio ofrece resistencia a los problemas económicos internos, por lo que siguen apareciendo representaciones de marcas de otras zonas del país para instalarse en Mendoza.

En Argentina funcionan, actualmente, un total de 550 franquicias. Miguel Munizaga, representante oficial en Mendoza de la empresa consultora Centro Franchising, contó que el 60% de las representaciones pertenecen al rubro gastronómico, 20% a indumentaria y el otro 20% a los negocios restantes.

Este dato queda en evidencia si se analiza a los franquiciantes interesados en expandir su imagen por tierras mendocinas.

En el marco de un seminario titulado “Franquicias y Negocios 2012” ofrecido por la empresa que representa Munizaga realizado el jueves pasado, se reveló que empresas como Sabor Gourmet, Mostaza, Creambury, Junior B, Piacere, Celia y Rex, buscan compradores de franquicias en Mendoza. Todas ellas pertenecen al sector de la gastronomía.

También se mencionaron otros nombres como Macowens, Pato Pampa, Ayres y Trarüwe en indumentaria, Body Clinic en salud corporal e Induplast (piscinas).

Para los expertos en el mercado de franquicias, el evidente interés de estas y otras marcas de expandirse en sucursales, responde a un formato adecuado del negocio.

Refugio de inversión

En medio de restricciones para comprar moneda extranjera que dificultan no sólo las opciones de ahorro sino también la compra de inmuebles o las salidas al exterior, una inflación del 25% anual y una tasa de plazo fijo de un 12% por año; quienes poseen “efectivo” y no desean que el mismo se licúe por la suba de precios, las franquicias aparecen como una opción interesante.

“Los problemas económicos de Argentina han afectado a las franquicias, pero estas han resistido bien. Por el sistema de ventas que se utiliza, se han aguantado mejor los golpes de la inflación y otras dificultades”, explicó Munizaga. Para el especialista esto sucede porque la economía de escala favorece a mantener costos relativamente bajos.

En una estadística presentada durante el mencionado seminario, se mostró que de cada 100 negocios tradicionales, sólo 26 subsisten una década. En franquicias, la proporción de sobrevivientes asciende a 95 de cada 100.

“Con una franquicia se asegura el negocio y una ganancia mensual permanente. Todas las franquicias son rentables. Las dificultades económicas han bajado el margen de rentabilidad, pero no se va a pérdida”, comentó Munizaga.

Promediando, la inversión necesaria para instalar una franquicia es de $ 500 mil en Argentina. Claro está que los montos son muy variables, considerando las diferencia estructurales y administrativas que hay, por ejemplo, entre una heladería y un hotel.

Poner el hombro

Más allá de la resistencia que las franquicias ofrecen contra los problemas económicos del país, Pablo Pascolo, director del Centro Fransching, aclaró que el éxito no está de ninguna forma asegurado.

“El franquiciado (comprador del modelo de negocio) disminuye considerablemente los riesgos de fracasar con la incorporación del 'know how' del franquiciante (vendedor del modelo), pero hay que comprometerse en un 100% con el negocio para que este prospere”, comentó Pascolo.

Coincidió con este comentario Roberto Agüero, titular franquiciante de la compañía mendocina Bianco & Nero. Respaldado por su experiencia, contó que el negocio solo deja ganancias si se respetan los lineamientos originales de la empresa con responsabilidad e innovación, de acuerdo a las características de la zona de la nueva sucursal.

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