Dos de cada diez pacientes internados en el Hospital Central tienen diabetes

El nosocomio más grande de Mendoza muestra el avance de la “enfermedad silenciosa". Los hábitos sedentarios juegan en contra.

La diabetes también es una enfermedad "posmoderna". ¿Por qué? Porque está relacionada con los actuales hábitos de vida: sedentarismo, ingesta de grasas y gaseosas. Esto impacta en el organismo y produce alteraciones sistémicas. Según un estudio realizado en el Hospital Central, dos de cada diez pacientes internados padecen esta enfermedad.

Javier Bringa, jefe del Servicio de Enfermedades Endocrino-Metabólicas, explicó que cuando un diabético llega a la internación es porque la afección está avanzada. "Por ejemplo, en la Unidad Coronaria del hospital, uno de cada tres pacientes hospitalizados es diabético. Esto muestra que los trastornos cardíacos son una de las mayores complicaciones de la enfermedad", enfatizó el especialista.

En los cinco pisos del Central, y en las 252 camas que hoy están disponibles, hay diabéticos internados, con distintos niveles de complejidad. Por eso, en noviembre se realizaron las I Jornadas de Educación Diabetológica en Internación. "En este marco pudimos analizar que la enfermedad está afectando por igual a hombres y mujeres y que sigue aumentando la diabetes tipo 2 en los niños, que es característica de los adultos", analizó Isabel Ponce, licenciada en Enfermería y Educadora en Salud, quien tuvo a su cargo la organización de las jornadas.

La enfermedad

Es importante recordar que la diabetes es una patología en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos. La glucosa proviene de los alimentos que se ingieren.

La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa entre a las células para suministrarles energía. En la diabetes tipo 1, el cuerpo no produce insulina. En la diabetes tipo 2, el tipo más común, el cuerpo no produce o no usa la insulina adecuadamente. Sin suficiente insulina, la glucosa permanece en la sangre.

"En los últimos años, la diabetes tipo 2 afecta a los niños. Esto se da por el tipo de alimentación: muchos dulces, grasas, gaseosas y muy poco ejercicio físico; el sedentarismo que produce estar muchas en la computadora tiene consecuencias en el cuerpo", enfatizó Ponce.

Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre puede causar problemas serios. Puede provocar lesiones en los ojos, los riñones y los nervios. La diabetes también puede causar enfermedades cardíacas, derrames cerebrales e incluso la necesidad de amputar un miembro. "En el Servicio de Traumatología del Central también hay muchos diabéticos, vemos mucho la afección denominada "pie de atleta", entre otras", recordó Bringa.

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Diabetes y ceguera

Una de las consecuencias más grave de la diabetes es la ceguera. Éste es un problema ocular, llamado retinopatía diabética. La retina es el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo. Para poder ver con claridad, tiene que haber una retina sana.

La retinopatía diabética ocurre cuando la diabetes daña los pequeños vasos sanguíneos presentes dentro de la retina. Es posible que al comienzo no se note. Los síntomas pueden incluir: visión doble o borrosa, luces titilantes, manchas en el campo visual, dolor, presión en los ojos.

Por eso, si el diagnóstico es positivo, hay que realizarse un examen oftalmológico completo todos los años. Descubrir y tratar los problemas precozmente puede salvar la visión. El tratamiento suele incluir terapia con láser o cirugía.

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