Cuando uno está enamorado, todo es color de rosa, el mundo sonríe y el futuro se presenta promisorio y excitante. En la adolescencia, a eso se lo llama la “edad del pavo”. En la adultez, la felicidad del amor. Así está hoy Martín Insaurralde, embelesado con Jésica Cirio y sin prestar demasiada atención a los avatares de la política. Con decir que la blonda logró mudarlo de Lomas de Zamora a Puerto Madero…
Pero omitió un detalle. La ley de “armas cero” ya está en aplicación, y así se lo recordó un funcionario de mucho más conocimiento y formación que él, Jorge Capitanich. Sin perder el tiempo, el jefe de Gabinete mencionó la ley 25.886, que está vigente y establece, justamente, que la portación no es excarcelable.
Cabecita de novio. Se ve que el lomense no tiene mucho tiempo de revisar las leyes, atareado como estar en acompañar a la Cirio a cuanto evento figure en sus agendas. Se fotografían de la mano, brindan móviles, juegan con versiones de embarazo y hasta se atreven a cuestionar la inseguridad, como si Insaurralde no hubiera gobernado uno de los distritos más complejos del Conurbano. Por eso optaron por vivir en Puerto Madero. Esa es, hoy, su construcción.
Capitanich mencionó ocho leyes que endurecieron penas por portación de armas y subrayó la 25.886, una de las que integró el paquete de las conocidas como “leyes Blumberg”. “Produjo el aumento de penas para la portación y tenencia de armas de fuego, con el fin de que el primero no sea excarcelable”, amplió el ministro coordinador.
La ley de “armas cero”, como la presentará Insaurralde, consistirá en endurecer las penas para quienes tengan o porten armas de fuego sin permiso, con prisión efectiva en todos los casos. O sea, lo mismo que está en vigencia. Se ve que el lomense “se colgó”. No es para menos. “Miren que yo tengo 30 puntos en la provincia”, les advirtió a sus compañeros de bloque. Dios le da pan al que no tiene dientes.



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