Pruebas documentales que permitan establecer los motivos por los cuales no sonaron "las alarmas" del Banco frente al monto de determinadas operaciones realizadas por Suris y su grupo entre 2009 y 2012.
Ese mismo día, de la cuenta de esa firma, se debitaron 10 cheques de 50 mil pesos cada uno que fueron cobrados por Ezequiel Ferrari Reynoso, DNI 29.257.112, actualmente detenido en relación con la causa de drogas que también involucra a Juan Suris.
El dato curioso de ese extracto emitido por el Banco el 25 de julio de 2011 surgió cuando los investigadores de la AFIP preguntaron cuánto tiempo había mediado entre el depòsito y el retiro total del dinero en esos 10 cheques: tan solo pasaron dos minutos.
Según la información recogida por frenteacano.com.ar de fuentes seguras, las autoridades de la sucursal, ante la requisitoria, informaron que el depòsito figura hecho a las 13 y el retiro a las 13,02
Esas mismas fuentes indicaron que no hay tiempo material suficiente para contar todo ese monto y verificar la autenticidad de los billetes, para el caso de haber existido, efectivamente, un depósito de esa mangnitud y su posterior extracción.
Es que, desde un primer momento el cuerpo de investigadores de la AFIP (disuelto por Echegaray hace dos años, dicho sea de paso) y los fiscales y el juez, hasta sospechan que pudo haberse tratado de una operación ficticia en el marco de las maniobras para blanquear el dinero de las facturas truchas que la mencionada empresa le compraba a las firmas "fantasmas" lideradas por Juan Suris.
La documentación que se llevaron esta tarde del Banco, permitiría establecer las eventuales vinculaciones de "la banda" de Suris con empleados y/o funcionarios de la sucursal para llevar adelante operaciones como la comentada.
Los agentes fiscales y el juez de la causa sospechan que esa no fue la única y en ese marco se preguntan (de allí el allanamiento también), cómo pudo ser posible que la entidad no denunciara una operación de esa naturaleza en el marco de lo dispuesto por la UIF (Unidad de Investigaciones Financieras).
Vale la pena recordar que todas los bancos tienen la obligación legal de denunciar lo que se llama ROS (Reporte de Operaciones Sospechosas) cuando los montos superan los 50 mil pesos.
Hay un antecedente muy reciente: durante el mes de febrero pasado, la UIF multó al Banco Provincia y a Dámaso Larraburu justamente por no haber denunciado una operación sospechosa de lavado de activos, en la primera etapa del bahiense como integrante del Directorio.
"Fue en marzo de 2009, cuando un cliente abrió una caja de ahorro y sacó una tarjeta de débito. No tenía un perfil de potentado: era empleado de comercio y ganaba entre 1.001 y 2.500 pesos mensuales. Sin embargo, el banco le aprobó tres operaciones mediante la caja de ahorro y 16 más por ventanilla, en las que invocaba su condición de cliente", decía la resolución adoptada por José Sbatella, titular de la UIF a comienzos de este año.


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