El próximo miércoles se reunirá la bancada oficialista para limar asperezas.
Es que prima una coincidencia unánime de que no es el momento para hacer cambios, ni mucho menos, exteriorizar un conflicto que bien podría resolverse puertas adentro, tal como lo venía haciendo el bloque oficialista a lo largo del último quinquenio.
Sin embargo, a partir del año pasado algunos senadores comenzaron a realizar planteos, que no habían sido consensuados con anterioridad en la reunión del bloque, en medio de las sesiones ordinarias de la Cámara alta. Y fue ahí que se encendieron las primeras luces de alarma. Pero es el senador por Antofagasta de la Sierra, Luis Rodríguez, quien se mostró más díscolo y reticente a aceptar las decisiones orgánicas de la bancada. Tan es así que, tras jurar como senador por un nuevo mandato en diciembre del año pasado, se retiró del reciento mientras se elegían las autoridades del Senado: la renovadora Marta Grimaux en la presidencia provisoria; y Víctor Luna en la vicepresidencia.
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