El gobernador chaqueño adelantó que a fin de año, más precisamente en el último bimestre, se sentará a negociar con el gobierno nacional la continuidad del programa de desendeudamiento y la quita de deuda a cambio de los recursos que no fueron redistribuidos.
“Esta compensación se hizo en el año 2010 y parcialmente en 2011. Nosotros tenemos un flujo a compensar de 2012 y 2013 que nos permitirá amortizar los compromisos que ya fueron reestructurados”, señaló. “Uno debe evaluar la deuda pública en tres dimensiones: la relación de deuda producto geográfico que disminuirá a menos de 10 puntos entre 2014 y 2015; deuda-Presupuesto que representará menos del 28 por ciento, esto después de tener 363%; y en tercer lugar, la deuda nominal, que baja por la compensación”, manifestó el gobernador.
Una herramienta clave
El programa de desendeudamiento permitió que las provincias, entre ellas Chaco, puedan disminuir el pasivo que mantienen con el gobierno nacional, el principal acreedor que se hizo cargo de gran parte de los préstamos contraídos por las jurisdicciones en los años 90. También las comunas, por ejemplo Resistencia, fueron beneficiadas con este programa que además de compensar los pasivos otorgó años de gracias para no pagar los vencimientos durante dos años.
Es muy importante que el Chaco logre que se prorrogue el plazo de vencimiento tanto porque su deuda seguirá bajando como también porque existe la posibilidad de que en los próximos años no deba pagar los vencimientos.
En caso contrario la jurisdicción deberá hacer frente a descuentos periódicos de coparticipación para cancelar la deuda, una medida que reduciría el margen para ofrecer incrementos salariales.
Tres años de gracia
Desde 2010 Chaco viene aprovechando esta herramienta financiera que fue diagramada por el Estado Nacional, sin embargo tuvo problemas con la llegada de otros recursos que son tan importantes para mantener el superávit.
El programa comenzó a regir en 2010 y fue renovado hasta este año a finales de 2011. Para el Chaco implicó un ahorro superior a los 400 millones de pesos anuales y su continuidad podría significar una reducción casi total de la deuda con el Estado Nacional. De darse una nueva reprogramación con un plazo de gracia, la provincia solo debería preocuparse por la deuda privada, negociación que está en marcha pero que aún no pudo concluir.
Cierre del semestre
Por otra parte, el gobernador Jorge Capitanich determinó: “Cerramos el primer semestre con superávit primario y financiero y lógicamente hay que apuntalar las metas fiscales para el segundo semestre del año”.
“En ese sentido tenemos que evaluar que hubo una política fiscal expansiva durante 2012 y durante este año con un política de incremento salarial estamos consolidando la amortización de compromisos adquiridos”, resumió.

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