El proyecto ya había sido tratado en 2010, 2012 y 2013, pero fracasó. Ahora la actividad sólo es penada con una multa.
Actualmente, el Código de Contravenciones establece que sólo se puede castigar con multa de $ 200 a $ 400 o hasta dos días de trabajo comunitario a quien exige una retribución para cuidar el auto. Pero para comprobar esa exigencia, el dueño del auto debe conseguir testigos que lo confirmen.
La Justicia porteña recibe unas 250 denuncias por mes por este tema, pero muy pocas terminan con sanciones porque resulta difícil conseguir las pruebas. “La iniciativa pretende devolverles a los vecinos la tranquilidad y la posibilidad de transitar por la vía pública sin temor o limitación alguna, sin miedo o temor a estar vigilados o perseguidos con fines legales”, adelantó uno de los autores del proyecto, el vicepresidente primero de la Legislatura, Cristian Ritondo.
El macrismo había vuelto a la carga tras el asesinato de un cuidacoches en una pelea con otro trapito que ocurrió el 3 de noviembre del año pasado en la puerta del Zoológico.

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