Buscan limitar a media hora las colas en empresas y organismos públicos

Buscan limitar a media hora las colas en empresas y organismos públicos
Un proyecto ayer en el Concejo Deliberante pretende regular, por primera vez en el distrito, la duración de las colas a las que usuarios y consumidores son sometidos tanto por comercios y empresas como por organismos del Estado.
La iniciativa, desarrollada por el concejal Diego Ranieli, del bloque Peronismo Por Pilar, establece como límite los 30 minutos cuando se trate de filas de pie y 90 minutos si se dispone de instalaciones con sillas y un sistema de números para los clientes.

En caso de que esas normativas no se respeten, el responsable incurrirá en “práctica abusiva” contraria al “trato digno” y será pasible de multas que podrán llegar hasta los 10 mil pesos.

La medida forma parte de un cuerpo mayor de normas propuestas por el proyecto de ordenanza, todas ellas dirigidas a hacer cumplir los derechos del consumidor.

Entre otras, establece la obligación de los comercios a exhibir sus precios y aceptar cambios en los mismos días y horarios en los que realiza ventas, por un plazo de hasta 30 días cuando se trate de productos no perecederos. Ambas normas ya son de aplicación obligatoria en el ámbito del distrito, aunque merced a una ley provincial no especificada en ordenanza alguna.

Reclamos

El proyecto que ya está en poder del Concejo establece la obligatoriedad, por parte de los proveedores, de solicitar el mail al usuario y de enviar por dicha vía, el número de reclamo, queja, consulta, gestión administrativa y/o cualquier denominación que internamente se refiera a los mismos como así también la transcripción del reclamo”.

Asimismo, señala que “toda empresa receptora de un pedido de rescisión de servicio en el ámbito del distrito de Pilar, deberá aceptarla en los mismos días y horarios de atención al público para ventas, cualquiera sea su modo de rescisión”.

A la vez, señala la categoría de “práctica abusiva” contraria al “trato digno” en una serie de casos:

• Toda práctica de atención al público que implique permanecer en filas con esperas mayores a 30 minutos.

• Obligación de permanecer en filas a la intemperie en el exterior de instituciones y/o locales comerciales.

• Esperas en instituciones y locales comerciales mayores a 90 minutos, incluso aunque se provea de suficientes asientos, existan instalaciones sanitarias y el orden de atención sea según ticket numerado.

Así, cuando exista este tipo de hechos, “el consumidor podrá denunciar la infracción en el libro de quejas sin perjuicio de utilizar los demás canales habilitados para denuncias; la autoridad de aplicación iniciará actuaciones administrativas de oficio o por denuncia”.

El órgano que intervendrá ante cualquier infracción a la ordenanza será la Dirección de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de Pilar, que citará a las partes a una audiencia de conciliación. “En caso de que por cualquier circunstancia fallare este intento conciliatorio, se girarán las actuaciones al juez de Faltas de Pilar a efectos que aplique las sanciones que pudieran corresponder”.

A comer

La ordenanza presentada por Ranieli ante el Concejo tiene un capítulo especial dedicado a los locales gastronómicos y, principalmente, a un ítem de facturación que suele resultar polémico: el servicio de mesa o “cubierto”.

Así, establece que los locales que lo cobren, deberán dar una serie de productos:

• Un mínimo de 250 centímetros cúbicos de agua apta para el consumo, por persona.

• Un producto de panera apto para celíacos o libre de gluten.

• Sal modificada, libre de sodio como opción a la sal tradicional.

• Pan tradicional y/o dietético a elección del cliente.

De todos modos, establece también que no podrá cobrarse servicio de mesa a los menores de 12 años.

A la vez, todos los restaurantes y pizzerías estarán obligados a “ofrecer como mínimo, la opción de un plato apto para celíacos, de consumo seguro”.

Las multas en caso de violaciones a esta norma irán de los 1.000 a los 5.000 pesos.

10.000

pesos es el máximo de las multas que establece la ordenanza de defensa a los consumidores.

Casos

Esas torturas cotidianas

Las largas colas suelen ser una parte de la vida cotidiana a la que pocos –o nadie- logra escapar. Aquí, algunos ejemplos de los que atormentan a los pilarenses.

Edenor. Las oficinas de la calle Chacabuco son escenario de esperas interminables. Este verano, se llegaron a registrar filas de hasta 5 horas, la mayor parte del tiempo de pie y a la intemperie.

Registro Civil. Quienes estén interesados en tramitar el DNI o el pasaporte deben tener en cuenta que desde las propias oficinas convocan a acercarse a la dependencia entre las 2 y las 3 de la mañana para conseguir uno de los 40 números que se reparten cerca de las 8. Cinco horas de espera para conseguir el turno más -en caso de ser bendecido con el papelito- el tiempo correspondiente para ser atendidos, elevan el tiempo total del trámite a las 8 horas promedio.

Banco Provincia. Las colas que a diario se forman en la puerta del lugar solo son comparables con las que rodean al Nación, en épocas de pago de haberes jubilatorios, de pensiones y de beneficios sociales.

Pago Fácil. Por escasas, las bocas de cobro rápido de impuestos también están colapsadas en el centro de Pilar. Mucho más si se trata de Provincia Pagos (impuestos que solo cobra el Banco Provincia) que únicamente cuenta con un puñado de sucursales en todo el distrito.

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