Jardines de Sarmiento SA construye un edificio sobre el inmueble patrimonial y otro en un terreno lindero. Ahora pide construir un piso más. Pulti ya envió el proyecto.
La iniciativa generó una fuerte polémica y motivó que se ajustaran los indicadores urbanísticos en esa zona residencial, pero llamativamente esto no afectó a la calle Sarmiento, donde se construye el edificio. No solo eso: la empresa también logró autorización por parte del Municipio para incorporar al proyecto un terreno lindero al inmueble patrimonial. Tres años después va por más: ahora pidió una excepción para construir un piso más en el edificio proyectado al lado de "Villa Lobos".
La solicitud tuvo el guiño del intendente Gustavo Pulti, quien ya elevó el proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante. Se trata de otro edificio de 6 pisos.
Desde la ONG Marplatenses Defensores del Patrimonio Arquitectónico y Urbano alertaron que “esta solicitud de acuerdo a la Ordenanza 20304, no debiera prosperar, por cuanto en su Artículo 6º establece: ‘No será de aplicación en los distritos mencionados precedentemente, bajo ningún concepto, incentivos o incrementos de altura por encima de los límites establecidos en la presente y de las prescripciones del artículo 3.2.9.8”.
Para finalizar, la entidad recalcó que “la desatención de los valores de la obra patrimonial y de las condiciones de su mantenimiento, ha llevado a inversores interesados solamente en el lucro que los indicadores urbanísticos y promociones han permitido, a la solicitud de su desafectación o, en el ‘mejor’ de los casos a su utilización como mero recurso escenográfico. Tal parece ser el caso de Villa Lobos, poniendo en riesgo así su adecuada preservación”.
Negocio inmobiliario
En 2011, la empresa Jardines de Sarmiento SA presentó un anteproyecto para levantar un edificio en la parcela que contiene a “Villa Lobos". El emprendimiento inmobiliario planteaba una construcción de 6 pisos que penetraba, se montaba y vaciaba parte del bien patrimonial.
Antes de esa presentación, los vecinos del sector manifestaron su preocupación por la creciente distorsión del tejido urbano característico en diferentes zonas de Mar del Plata.
Ante el creciente mal humor social, que se potenciaba con los anuncios de remate y demolición del chalet de Peña y Sarmiento, el Municipio tomó algunas medidas paliativas en un año electoral. El gobierno de Pulti dispuso suspensión del otorgamiento de permisos de demolición en los distritos más afectados por 30 días, y luego se avanzó con la Ordenanza Nº 20263.
Con la mencionada norma, se suspendió la demolición por 90 días. Simultáneamente, se comenzó a estudiar la adecuación de los indicadores urbanísticos de esos distritos. Esto derivó en otra ordenanza -20304- por la cual decrecieron los indicadores en esa zona para que guarden relación con el tejido urbano preexistente.
Sin embargo, para el caso del distrito en torno de la calle Sarmiento, el que más virulentamente venía siendo distorsionado, la Ordenanza 20304 planteó un “R4 Especial” que permitió más altura.
En ese momento, la ONG Marplatenses Defensores del Patrimonio Arquitectónico y Urbano advirtió la importancia de las alturas en torno a los bienes patrimoniales y solicitó adecuada protección de “Villa Lobos”.
Luego, se realizó la primera marcha por el Patrimonio de la Ciudad, que unió el chalet en demolición de Peña y Sarmiento, pasó por Villa Lobos, y finalizó en el Chateau Frontenac.
“La autorización otorgada significó una clara excepción”
Ante el cambio de indicadores, Jardines de Sarmiento SA mejoró la propuesta de "Villa Lobos", y ofreció anexar una pequeña parcela lindera por calle Sarmiento, para correr exiguamente el edificio proyectado y no tocar tan alevosamente la casa. Igual, la empresa solicitó que se le permita mantener los indicadores urbanísticos que había al momento de la presentación del anteproyecto: “En el caso de ser aceptada por la Municipalidad se propone la incorporación del terreno lindero, a los efectos de poder despegar el edificio del patrimonio y lograr así un mejor emplazamiento y condiciones urbanísticas. Esto se hará sólo en el caso de que el Municipio nos permita tener los indicadores urbanísticos que teníamos a la fecha de presentación de nuestra propuesta inicial, al 31 de enero de 2011”, indicó la firma comercial.
Con esto, Jardines de Sarmiento explicó que de no mediar una excepción, debía adecuarse a los indicadores de la nueva ordenanza.
Sin embargo, el Municipio no armó una norma de excepción, sino que le aceptó mantener los indicadores que había al momento de la presentación, y confeccionó un Decreto. En los fundamentos de la documentación oficial, se resaltó que la edificación “sólo invade la Línea de Frente Interno”.
En declaraciones a 0223, el titular de la ONG Marplatenses Defensores del Patrimonio Arquitectónico y Urbano, Cristian Andreoli, explicó que “la casa se encontraba en perfecto estado, y no requería de una solución de ‘emergencia’ para su intervención, situaciones con las que se amparan en otros casos. El Municipio podría haber denegado la autorización para construir con alturas tan disonantes respecto al bien patrimonial”.
Por otra parte, el arquitecto sostuvo que “la autorización otorgada significó una clara excepción a las normas de tejido y urbano y tendría que haber requerido la sanción de una ordenanza. La edificación aprobada significó la demolición de la vivienda de servicio de Villa Lobos, y la pérdida de importantes árboles”.

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