WASHINGTON.- Rusia lanzó anteayer sus primeros ataques aéreos en Siria, en una operación contra los jihadistas de Estado Islámico (EI). La decisión fue vista con escepticismo por Occidente, que recela de la alianza entre Moscú y el líder sirio Bashar al-Assad para derrotar a la oposición al régimen de Damasco.
-¿Con qué fuerza militar cuenta Rusia en Siria?
-Los rusos tienen actualmente 32 aviones de combate desplegados en Siria, según funcionarios estadounidenses. La flota está compuesta por cuatro bombarderos Su-34, 12 bombarderos Su-25, 12 aviones caza Su-24 y cuatro aviones de combate Su-30. Tienen base en un aeródromo que Rusia reforzó y se convirtió en base de operaciones en la región siria de Latakia (Noroeste). Rusia destinó 500 infantes de marina en la base. Entre los pilotos, tripulaciones y personal de apoyo hay unos 2000 efectivos. Además, Rusia habría enviado tanques, carros blindados, unidades de artillería y helicópteros.
-¿Rusia coordina los ataques con la?coalición liderada por EE.UU.?
-El Pentágono afirma que un general ruso que trabaja en un centro de inteligencia en Bagdad se acercó a la embajada de Estados Unidos y dio un aviso una hora antes de que los aviones de guerra atacaran en Siria. Pero no hubo información sobre cuándo, dónde o cómo se producirían las incursiones, por lo que estaba muy lejos de lo que el Pentágono prevé cuando se usa en inglés el término deconfliction -reducir el riesgo de que aviones de la coalición y de Rusia crucen sus caminos en el mismo espacio aéreo-. El secretario de Defensa norteamericano, Ashton Carter, dijo que comenzarían conversaciones entre militares.
-¿Cuáles son los objetivos de Rusia al lanzar el ataque contra posiciones de EI?
-Moscú dijo que sus ataques aéreos están dirigidos a EI, pero funcionarios estadounidenses lo contradicen y aseguran que Rusia atacó a las fuerzas de la oposición siria. Críticos internos de la administración de Estados Unidos, como el senador de línea dura republicano John McCain, señalan que el principal objetivo de Rusia es "mantener el régimen del asesino Al-Assad en el poder". Philip Breedlove, comandante general de la OTAN, sugirió el lunes que Rusia había colocado baterías de misiles antiaéreos SA-15 y SA-22 en Siria. Señaló que serían de poca utilidad contra EI, que no tiene fuerza aérea. Los misiles podrían servir como una "burbuja" de protección por encima y alrededor de Siria, consideró, en algo que podría obstaculizar los esfuerzos de la coalición.
-¿Cómo afectará la medida militar de Rusia al conflicto?
-Fuerzas rusas tienen la ventaja de poder coordinar con Al-Assad mientras planean los ataques e intercambiar datos de inteligencia con el régimen. Expertos militares destacan los límites de los bombardeos. Los combates en Siria son en centros urbanizados y los grupos rebeldes, sean extremistas o moderados, tratan de no movilizarse en grandes contingentes. Rusia no pretende poner en acción tropas terrestres. Carter dijo anteayer que la coalición habrá de continuar sus ataques contra EI. "No tenemos intenciones de hacer ningún cambio en nuestras operaciones aéreas", afirmó.
¿Suponen los ataques aéreos de Rusia un giro a favor de Al-Assad?
-Las tropas de Al-Assad sufrieron reveses en los últimos meses. Perdieron casi la totalidad de la provincia de Idlib (Norte) a manos de una coalición rebelde, que desde entonces amenaza también el feudo del régimen en la ciudad costera de Latakia. EI, por su parte, desplazó al ejército de la histórica ciudad siria de Palmira, en pleno desierto. Las fuerzas de Al-Assad están cada vez más agotadas, como prueba también que el régimen tenga cada vez mayores problemas para reclutar combatientes. Incluso con la ayuda de Rusia, las tropas sirias seguirán siendo demasiado débiles como para ganar militarmente el conflicto. Aaron Lund, experto en Siria de la Fundación Carnegie, ve pese a todo un "efecto positivo" de los ataques rusos para el régimen de Al-Assad.
Agencias AFP y DPA
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